La Industria Licorera de Caldas (ILC) concretó esta semana un hecho sin precedentes en su historia empresarial : el ingreso oficial del Aguardiente Amarillo de Manzanares al departamento de Antioquia, el mayor consumidor de aguardiente en Colombia. Este hito se da tras el fallo de la Corte Constitucional que ordenó la apertura de fronteras departamentales para los licores nacionales.
El despacho del primer cargamento, compuesto por 1 millón de botellas de 750 mililitros, comenzó el pasado fin de semana. De ese total, ya han llegado a Antioquia las primeras 240 mil unidades, transportadas desde Manizales en 10 tractomulas. Estas botellas se encuentran actualmente en las bodegas de Commerk S.A.S, distribuidor oficial de la marca en el departamento, donde se adelanta el proceso de estampillado fiscal y el pago de los tributos exigidos por la Gobernación, como parte del protocolo legal de comercialización.
Este movimiento representa un avance estratégico para la ILC, que ahora puede competir directamente en un mercado históricamente liderado por la FLA. Mientras la licorera paisa presentaba su nuevo Aguardiente REAL ante el público internacional durante los Premios Heat Latin Music 2025, realizados en Medellín, la ILC apostaba por una estrategia de cercanía: «rodar con sus botellas por las carreteras y calles de Antioquia».
“Es un verdadero privilegio ser testigo de este primer envío de Aguardiente Amarillo de Manzanares al departamento de Antioquia, porque es un sueño cumplido para una empresa como la Industria Licorera de Caldas y su grupo de colaboradores, que ha trabajado con dedicación para hacer realidad este logro, gracias a la innovación y mejora continua de nuestros procesos”, afirmó Diego Angelillis Quiceno, gerente general de la ILC.
Según proyecciones de la empresa, antes de finalizar julio se completará el envío de 3 millones de unidades, distribuidas en tres despachos escalonados. Esta operación no solo amplía la oferta para los consumidores antioqueños, sino que también representa una nueva fuente de ingresos fiscales para el departamento, gracias a los impuestos sobre la venta de licores.
Las tractomulas ya se encuentran en las bodegas de Commerk S.A.S. y durante esta semana se adelantará el estampillado de las botellas, así como el trámite de los impuestos exigidos. Posteriormente, iniciará la distribución en tiendas, bares, discotecas, restaurantes y grandes superficies, acompañada por una campaña de marketing que incluirá degustaciones, eventos promocionales y presencia en medios.
El objetivo de la ILC es posicionar el Aguardiente Amarillo no solo como una bebida tradicional, sino como una alternativa moderna, con identidad caldense y alcance nacional.
El contexto actual refuerza la relevancia de esta operación. La apertura de fronteras departamentales, impulsada por decisiones judiciales a favor de la libre competencia, está redefiniendo el panorama del negocio de licores en Colombia. Empresas como la ILC ven en este nuevo entorno una oportunidad histórica para expandir su presencia nacional, mientras las licoreras regionales enfrentan el desafío de adaptar sus estrategias frente a una competencia cada vez más abierta.