
Tras el deslizamiento ocurrido en la vereda Granizal del municipio de Bello, el director del Departamento Administrativo de Gestión del Riesgo de Desastres de Antioquia (Dagran), Carlos Ríos Puerta, fue enfático en señalar que el tubo madre de EPM no tuvo ninguna relación con el movimiento de tierra. Según el funcionario, la emergencia se produjo por la saturación del suelo a causa de las lluvias intensas y por la alta ocupación de la ladera, que ha incrementado la vulnerabilidad del terreno.
“El deslizamiento fue originado por la saturación del suelo, un fenómeno que hemos presenciado en distintas zonas del departamento como el suroeste, nordeste, norte, Bajo Cauca y oriente”, precisó Ríos Puerta. Agregó que el aumento de las precipitaciones ha generado un debilitamiento en la estabilidad de las montañas, provocando movimientos en masa como el registrado en Granizal. Además, hizo un llamado de atención por la alta densidad poblacional sobre terrenos inestables como este.
Por su parte, EPM aclaró que el canal Piedras Blancas–El Toldo, por donde se transporta agua, no presenta actualmente problemas estructurales ni fugas hacia las laderas. “Este sistema opera con normalidad y no ha generado pérdidas que puedan haber afectado la montaña”, sostuvo la empresa. Las autoridades continúan monitoreando la zona para prevenir nuevos eventos, mientras se avanza en la evaluación de daños y en el acompañamiento a las familias afectadas.
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