
La Industria Licorera de Caldas (ILC) avanza en su estrategia de expansión nacional con la llegada del aguardiente Amarillo de Manzanares a Antioquia, donde ya se comercializa en varios puntos de venta. La meta es ambiciosa: vender tres millones de unidades en 2025. Así lo dio a conocer Diego Angelillis Quiceno, gerente general de la ILC, en un exclusivo restaurante en Medellín, ante los medios de comunicación. “Por fin estamos en Antioquia. Ha sido una batalla muy ardua y nos sentimos supremamente orgullosos de poder estar en el mercado más importante para los aguardientes en Colombia”, celebró.
Una verdadera opción para los paisas
El ejecutivo fue enfático en aclarar que no buscan desplazar a nadie, sino competir con calidad y ser una nueva opción. “Estamos hablando de un mercado muy maduro, con un gran producto, y naturalmente, en nuestra entrada vamos a buscar ser una verdadera opción para los antioqueños”, explicó Angelillis. A la fecha, ya se han comercializado 300 mil botellas —del millón que llegó al departamento— con estampilla de Antioquia. Las otras 700 mil están en las bodegas de Commerk, a la espera de ser estampilladas, para estar al alcance de quienes quieren tener en su paladar el sabor del aguardiente pionero en Colombia.
Con miras a fortalecer su presencia en la región, la marca estará activa durante la Feria de las Flores 2025. “Participar en la Feria de las Flores para nosotros es importantísimo y vamos a estar presentes en muchos lugares, para que los antioqueños lo puedan degustar”, agregó Angelillis.

Este ingreso hace parte de una estrategia nacional que ya da frutos: en lo corrido del año, la ILC ha vendido más de 16 millones de unidades de ron y aguardiente, 4,5 millones más que en el mismo periodo de 2024. “Este ha sido el mejor semestre de nuestros 120 años”, afirmó Angelillis.
Hasta hace poco, el aguardiente de Caldas solo tenía presencia en el 33 % del país. Hoy, la empresa ya ha ingresado a seis de los ocho departamentos donde antes no operaba, lo que significa que el 67 % de los colombianos ya pueden adquirir el Amarillo de Manzanares en tiendas, estanquillos y cadenas de distribución.
Esta expansión no solo fortalece la marca, sino que también tiene un impacto directo en las finanzas públicas. En los últimos tres años, la Industria Licorera de Caldas ha transferido cerca de 2 billones de pesos en impuesto al consumo a los departamentos, recursos destinados a inversión social. Solo en Antioquia, las ventas del Ron Viejo de Caldas representaron en 2024 transferencias por $122.000 millones, una cifra que crecerá con la comercialización del Aguardiente Amarillo de Manzanares. Así, cada botella vendida no solo compite en sabor, sino que también aporta al bienestar regional.
La puede interesar: Antioquia recibió el Aguardiente Amarillo de Manzanares
