
Estados Unidos declaró a Colombia como país “failed demonstrably” en la lucha contra las drogas, pero otorgó un waiver de interés nacional que aplaza la aplicación de sanciones y abre un periodo de 12 meses de observación. La decisión mantiene la cooperación bilateral y condiciona la asistencia a resultados verificables, lo que ha desatado reacciones divididas entre el Gobierno, gremios y autoridades locales.
Un año de margen bajo la lupa de EE. UU.
La descertificación de Colombia se da en el marco de la Ley de Asistencia Extranjera de EE. UU., una medida que por sí sola activaría restricciones de ayuda. Sin embargo, el waiver presidencial; es decir la exención por interés nacional, impide sanciones inmediatas y permite mantener la cooperación, aunque con condiciones más estrictas y reportes periódicos sobre metas de erradicación, reducción del tráfico y desmantelamiento financiero del narcotráfico.
La Cámara de Comercio Colombo Americana (AmCham Colombia) celebró que no haya sanciones automáticas, pero advirtió que el país debe actuar con rapidez. “Es indispensable que el Gobierno presente una hoja de ruta clara, con metas alcanzables y verificables, que muestre voluntad política real y resultados concretos”, señaló la entidad en un comunicado.
AmCham insistió en que se reconozcan los avances de Colombia en incautaciones e interdicción, y pidió complementar la política antidrogas con desarrollo alternativo y presencia estatal integral.
Reacciones en Colombia
La embajada de Estados Unidos en Bogotá responsabilizó directamente al presidente Gustavo Petro por el aumento de los cultivos ilícitos. En un mensaje en redes sociales aseguró: “Bajo el desacertado liderazgo de Petro, el cultivo de coca y la producción de cocaína han aumentado a niveles históricos. Estados Unidos agradece a las fuerzas del orden y reconoce su valentía y sacrificio”.
El presidente Gustavo Petro respondió de inmediato: “El crecimiento de cultivos de coca se presenta en el gobierno de Duque. Es la política de los EE. UU. la que ha fallado. Lo que se necesita no es glifosato desde avionetas, sino reducir la demanda en EE. UU. y Europa”.
Desde el sector empresarial, el presidente de la ANDI, Bruce Mac Master, señaló: “La descertificación es un fuerte llamado de atención. El waiver es una buena noticia, pues permite mantener la cooperación y evitar impactos inmediatos sobre la economía, pero exige una estrategia seria e integral contra el narcotráfico”.
La Cámara de Comercio de Medellín para Antioquia advirtió sobre la importancia de la relación bilateral: “EE. UU. es nuestro principal socio comercial, con una tercera parte de las exportaciones de Antioquia. El mercado es dinámico y estratégico para la región”, dijo Fredy Pulgarín, vicepresidente de Desarrollo Empresarial.
Así mismo, Fenalco Antioquia manifestó su desacuerdo con la política de relaciones con Estados Unidos por parte del Gobierno Nacional. “La descertificación es el resultado de una pésima política de nuestro país. Desde el comercio y el sector privado nos preocupa la situación que está viviendo Colombia. No podemos debilitar aún más nuestra relación con Estados Unidos”, manifestó María José Bernal Gaviria, directora ejecutiva del gremio de comerciantes.
El alcalde de Medellín, Federico Gutiérrez, destacó la mención positiva de Washington a la Fuerza Pública: “Se reconoce la valentía de las instituciones de seguridad y autoridades locales. Colombia aún tiene salidas, pero las declaraciones del presidente Petro ponen en riesgo esta oportunidad”.
