
El Grupo EPM firmó un acuerdo para vender el 100 % de las acciones de su filial mexicana TICSA a Odinsa. La transacción, valorada en hasta 2.905 millones de pesos mexicanos (equivalentes a $609.000 millones colombianos), responde a la estrategia de la empresa de concentrar sus inversiones en proyectos con mayor rentabilidad y sostenibilidad.
Desinversión estratégica de EPM
Las filiales EPM Capital México S.A. de C.V. y EPM Latam S.A. suscribieron el contrato de compraventa con Odinsa, que ahora espera la aprobación de la Comisión Nacional Antimonopolio de México y otras condiciones regulatorias para concretar el cierre de la operación.
El valor patrimonial del negocio asciende a 1.598 millones de pesos mexicanos, cerca de $335.000 millones en moneda colombiana. De acuerdo con la compañía, la venta hace parte del ajuste del portafolio de inversiones que busca priorizar recursos financieros y humanos en proyectos estratégicos.
“Estamos ajustando el portafolio de inversiones para enfocar nuestros recursos en mercados donde tenemos mayores oportunidades de crecimiento, generación de valor y sostenibilidad”, explicó John Maya Salazar, gerente general de EPM.
Antecedentes y proceso
Tal como lo había informado Momento Emprendedor, hace dos meses EPM anticipó su interés en desinvertir en una de sus filiales en el extranjero, aunque en ese momento las directivas no revelaron sus nombres. Esa intención se materializó en un proceso abierto iniciado en 2023, al que fueron convocados 33 inversionistas internacionales de Canadá, España, Francia, Estados Unidos, Japón y América Latina. Finalmente, Odinsa presentó la mejor oferta y fue seleccionada en la fase final.
EPM adquirió la mayoría accionaria de TICSA en 2013 y en 2019 completó la compra total. Desde entonces, la empresa mexicana ha construido y operado más de 160 plantas de tratamiento de aguas, consolidándose como actor relevante en el sector.
Para la ciudadanía de Medellín, esta desinversión implica que EPM libera capital que podrá dirigir a proyectos locales de energía, acueducto y saneamiento, sectores donde enfrenta retos de expansión, sostenibilidad financiera y oportunidades de negocio.
El reto será equilibrar esta reorientación con la necesidad de mantener un portafolio diversificado que le genere ingresos estables a Medellín, su principal accionista.
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