
Julián Domínguez se despidió de sus colegas en el Congreso de Confecámaras, entregando oficialmente la presidencia a Nicolás Botero, su sucesor. La ceremonia tuvo lugar en Bogotá y marcó el cierre de un ciclo de liderazgo enfocado en la modernización de la gobernanza del sistema cameral, el fortalecimiento del registro empresarial y la inclusión financiera para las pymes. Durante su discurso, Domínguez destacó la importancia del liderazgo colectivo, la integridad y la visión compartida como pilares para el futuro de la Confederación.
En un emotivo acto, Julián Domínguez expresó su agradecimiento a la red de cámaras de comercio, a la junta directiva y a los colegas que le brindaron respaldo. Resaltó el valor de la democracia basada en consensos y la libertad protegida con ideas, principios y acciones firmes. “Hoy más que nunca reafirmamos la convicción de que el liderazgo auténtico se mide por la confianza que inspira”, afirmó. Destacó su anhelo de que Confecámaras siga transformando al país con propósito, ética y esperanza, consolidando un liderazgo tejido desde el respeto y la visión colectiva.
La gestión de Domínguez: modernización, datos y sostenibilidad
Durante su gestión se impulsó la Ley 1727 de 2014, que estableció principios de buen gobierno para las cámaras de comercio, garantizando reglas claras y confianza institucional. Domínguez lideró proyectos clave como la consolidación del Registro Único Empresarial y Social, que hoy custodia más de 300 millones de datos de empresas colombianas. Esta base de datos ha permitido diseñar herramientas para la competitividad, la formulación de políticas públicas y la lucha contra la corrupción.
Se modernizó el sistema de registros mercantiles, pasando de 250,000 operaciones anuales a una proyección de 3.5 millones para 2025. También destacó la implementación del modelo de garantías mobiliarias, que facilita el acceso al crédito para más de 400,000 empresarios bajo un esquema innovador y colaborativo con el sector financiero y el gobierno.
Además, bajo su liderazgo, Confecámaras fortaleció su infraestructura con la inauguración de “La Colmena”, su moderna sede en Bogotá, símbolo de unidad y trabajo en red. A nivel financiero, la organización quintuplicó su patrimonio y cerró con excedentes superiores a 1,200 millones de pesos, demostrando viabilidad y sostenibilidad institucional.
Domínguez además tuvo un rol activo en el ámbito gremial internacional, presidiendo el Consejo Gremial Nacional y representando a Colombia en la Federación Mundial de Cámaras, lo que amplió la visibilidad y el peso del sector camerale a nivel global.
Las palabras para Nicolás Botero, el relevo en Confecámaras
Sobre su sucesor, Domínguez expresó: “Me honra entregar las banderas de Confecámaras a un ciudadano ejemplar, Nicolás Botero, a quien distingo por su profesionalismo y liderazgo, pero sobre todo por su calidad humana y su profundo compromiso por el país”. Confió en que bajo su dirección se continuará consolidando a las cámaras de comercio como agentes de desarrollo, motores de confianza y generadores de esperanza para las regiones.
La transición en Confecámaras simboliza el cierre de una etapa marcada por la modernización institucional y el impulso a la competitividad empresarial. La gestión de Julián Domínguez deja una base sólida y un modelo innovador reposicionado en el corazón de la política pública y el ecosistema productivo colombiano. Ahora, el desafío para Nicolás Botero será continuar esta senda, manteniendo la confianza y liderando con ética colectiva para fortalecer el sistema cameral como un motor indispensable para el desarrollo del país.
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