EPM cerrará la llave por 5 días para asegurar el futuro hídrico del Valle de Aburrá

Entre el jueves 9 y el lunes festivo 13 de octubre, EPM interrumpirá de manera programada el servicio de acueducto en sectores de Bello, Copacabana, Girardota y zonas del norte y centro-oriente de Medellín. La medida, que afectará a cerca de 1,1 millones de personas, es necesaria para avanzar en la modernización de la planta de potabilización Manantiales, una obra clave para asegurar el suministro de agua potable en los próximos 50 años.

Con una inversión cercana a los $312 mil millones, EPM avanza en la modernización de la planta Manantiales, construida en 1992 y responsable del 45 % del suministro de agua potable en el Valle de Aburrá.
La intervención busca fortalecer la infraestructura, optimizar los procesos, incorporar nuevas tecnologías y garantizar la seguridad hídrica de las comunidades ante el crecimiento poblacional y la variabilidad climática.“Lo que estamos realizando es una pausa en el servicio pensando en los próximos 50 años. Estas obras permitirán mejorar la calidad del agua, garantizar la continuidad del servicio y reducir las suspensiones inesperadas”, afirmó Humberto Iglesias Gómez, vicepresidente de Negocios de EPM.

La interrupción se realizará de manera escalonada en 26 circuitos del sistema de acueducto, que incluyen 438.405 instalaciones.
Durante este periodo, la empresa, consciente de la necesidad de las personas dispondrá de 58 rutas de carrotanques —48 destinadas al sector residencial y 10 a hospitales y grandes superficies— para garantizar el suministro de agua potable en los sectores afectados.

Los usuarios pueden consultar el detalle de los barrios, horarios y rutas de carrotanques en los siguientes enlaces oficiales: Sectores y horarios de interrupción Rutas de carrotanques

Avances técnicos y beneficios

Durante los trabajos se instalarán seis compuertas deslizantes definitivas, que permitirán realizar mantenimientos por secciones sin interrumpir el servicio a toda la red. También se efectuarán reparaciones en la tubería Sifón Niquía-Manantiales, que conecta el embalse Riogrande II con la planta, y se instalarán nuevas conducciones para la dosificación de productos químicos en la potabilización.

Estas acciones, explicó EPM, “reducirán significativamente las interrupciones futuras y facilitarán labores preventivas más frecuentes sin afectar a grandes grupos de usuarios”.

EPM recomendó almacenar agua con anticipación y en la cantidad justa, evitar dejar esta tarea para última hora, y usar recipientes limpios y de boca ancha.
Una vez restablecido el servicio, se sugiere usar el agua de forma moderada y esperar a que recupere sus condiciones habituales antes de consumirla o lavar ropa.

En caso de presentar turbiedad o coloración, la empresa indicó que se trata de un fenómeno temporal durante la estabilización de las redes.

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