
El Premio Nobel de Economía 2025 fue otorgado en Estocolmo a los economistas Joel Mokyr, Philippe Aghion y Peter Howitt por sus aportes al entendimiento del crecimiento económico sostenido basado en la innovación tecnológica y la destrucción creativa. El galardón, dotado con 11 millones de coronas suecas, resalta la importancia de la investigación, el conocimiento científico y la apertura al cambio como pilares del desarrollo económico moderno.
La Real Academia Sueca de Ciencias destacó que los galardonados identificaron los prerrequisitos del crecimiento económico sostenido a través del progreso tecnológico.
Joel Mokyr, profesor de la Universidad Northwestern, explicó cómo la acumulación del conocimiento científico y la apertura social a nuevas ideas fueron esenciales para mantener la innovación desde la Revolución Industrial. Su trabajo demuestra que el progreso depende tanto del aprendizaje continuo como de la disposición de las sociedades a aceptar el cambio.
La destrucción creativa: motor del crecimiento y desafío para las empresas
Por su parte, los economistas Philippe Aghion y Peter Howitt desarrollaron la teoría de la destrucción creativa, según la cual el crecimiento económico ocurre cuando las nuevas tecnologías y productos reemplazan a los antiguos. En su modelo, publicado en 1992, explican que la competencia impulsa la renovación y la productividad, pero también genera tensiones que deben ser gestionadas mediante políticas que promuevan la innovación y la adaptación.
El comité del Nobel resaltó que la tecnología avanza a un ritmo sin precedentes, transformando industrias y empleos, y mejorando la calidad de vida global. Sin embargo, advirtió que el crecimiento sostenido no puede darse por sentado: requiere proteger los mecanismos que permiten la innovación y evitar el estancamiento provocado por la resistencia al cambio.
La innovación constante es la clave para mantenerse competitivos en un entorno económico que cambia rápidamente. El desafío radica en equilibrar la renovación tecnológica con la estabilidad empresarial, garantizando que la transformación impulse el progreso sin excluir a quienes aún deben adaptarse.
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