
Entre el 6 y el 13 de octubre, el nuevo sistema de pagos inmediatos Bre-B registró más de 17 millones de transacciones por $2,3 billones, según el más reciente comentario económico de ANIF. La plataforma, desarrollada por el Banco de la República en alianza con el sector financiero, busca acelerar la digitalización del dinero y reducir el uso de efectivo en Colombia.
El sistema Bre-B, que permite transferencias en tiempo real entre diferentes entidades financieras, comenzó su operación oficial el pasado 6 de octubre. De acuerdo con ANIF, “a hoy hay 88,3 millones de llaves registradas para un total de 32,8 millones de clientes”. Cada usuario cuenta en promedio con 2,7 llaves activas, siendo la alfanumérica la más utilizada (59,1%), seguida del número de celular (21,3%).
El modelo es de tipo mixto, es decir, combina la operación pública del Banco de la República con la infraestructura y experiencia del sector privado, siguiendo esquemas de éxito en otros países como Pix en Brasil o el SPI peruano. Según ANIF, el objetivo es que Bre-B funcione 24/7 y 365 días al año, garantizando disponibilidad y seguridad en los pagos digitales.
El reto: masificar su uso y reducir el efectivo
El centro de estudios advierte que el éxito de Bre-B dependerá de “la usabilidad y penetración que tenga en el ecosistema de pagos”, es decir, del grado en que los colombianos sustituyan el efectivo y las transferencias tradicionales. En Brasil, por ejemplo, Pix concentra el 89,4% de las transacciones del país, un referente que muestra el potencial de estos sistemas en la economía.
Para empresarios y emprendedores, la masificación de Bre-B puede representar menores costos por transacción, nuevos canales de recaudo y mayor trazabilidad financiera, aspectos claves en la formalización económica.
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