“Salario mínimo 2026: ‘Un regalo que puede ser envenenado’, advierte ANIF”

La discusión por el aumento del salario mínimo de 2026 comenzará oficialmente este mes de noviembre, en medio de un ambiente preelectoral y con señales mixtas en el crecimiento económico. ANIF propone un alza cercana al 8%, mientras el Gobierno defiende que los incrementos recientes han impulsado el consumo sin afectar el empleo. El sector privado advierte que una decisión populista pondría en riesgo la competitividad.

José Ignacio López, presidente de ANIF, afirmó en el Foro Perspectivas Económicas 2026, realizado en Medellín, que el aumento del salario mínimo debe reflejar los componentes de inflación y productividad, sin desbordarse por razones políticas.
“El aumento ideal del salario mínimo debería ser cercano al 7,5% u 8%. Sabemos que hay una tentación, es año preelectoral, y puede haber un impulso de presentar como un gran regalo a los trabajadores un incremento importante. Pero ese regalo puede ser envenenado”, advirtió.

Según López, un alza superior a ese rango podría frenar la recuperación del mercado laboral formal que viene mostrando señales de mejora en 2025. En su análisis, un aumento desbordado elevaría los costos de contratación y afectaría el empleo formal, especialmente en pequeñas empresas.

Gobierno defiende impacto positivo del salario en el consumo

El viceministro de Hacienda, Carlos Betancourt, aseguró que los efectos del salario mínimo deben analizarse con datos y no con supuestos. “Pensar que el salario mínimo solo favorece a quienes lo ganan es un error. Los datos empíricos muestran que el consumo privado ha crecido pese a los aumentos del salario, y el desempleo, en lugar de subir, ha disminuido”, afirmó.

El funcionario añadió que el debate no debe centrarse en el crecimiento del salario, sino en la indexación de tarifas y contratos que dependen de él. “Lo que hay que corregir es la regla que hace que todo se indexe al salario mínimo. No necesariamente debe ser así”, explicó Betancourt.

Fenalco critica la “politización” de la mesa de concertación

Desde el sector empresarial, Jaime Alberto Cabal, presidente de Fenalco, cuestionó el proceso de negociación. En el Congreso de Comerciantes realizado este años en Medellín, anunció que el gremio no participará en la mesa de concertación si el Gobierno mantiene su intención de fijar el incremento por decreto. “La mesa es para concertar, no para simular diálogo. Si el presidente ya anunció un aumento del 11%, que es más de dos veces la inflación, no tiene sentido discutir”, dijo Cabal.

El dirigente gremial advirtió que un aumento por encima de los factores técnicos —inflación y productividad— sería “populista y perjudicial” para la competitividad. También recordó que la reforma laboral y la reducción de la jornada semanal ya aumentan los costos entre 18% y 34%. “Sumar un alza del 11% haría inviable a muchas empresas y afectaría el empleo formal en 2026”, agregó.

De interés: Cuidar sin salario: la carga invisible de las mujeres

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *