
Desde el 1 de enero de 2026, Medellín implementará un nuevo modelo de fotodetecciones tras el fin de la concesión con UNE, con un enfoque centrado en la prevención vial y en la transferencia total de los recursos al Distrito. La Empresa para la Seguridad y Soluciones Urbanas (ESU) asumirá la operación por su experiencia tecnológica y por la necesidad de integrar movilidad y seguridad.
Con el cierre definitivo del contrato de concesión, la Secretaría de Movilidad entregará a la (ESU) la operación de las fotodetecciones y del Centro de Control de Tránsito. La entidad cuenta con más de 40 años de experiencia y una red de 3.200 cámaras, lo que permitirá —según su director, Mateo González—generar una integración entre seguridad y movilidad bajo un mismo sistema tecnológico.
Además, el Distrito recibirá 1.300 activos valorados en $32.000 millones como reversión, los cuales pasarán a operación pública. Este giro permitirá que el 100% de los ingresos se queden en Medellín, lo que, de acuerdo con González, representará un incremento del 125%; es decir, cerca de $100.000 millones anuales para inversión en infraestructura, red semafórica, transporte público y cultura ciudadana.
Nuevo enfoque preventivo: avisos, campañas y menos fotomultas
El rediseño del sistema estará orientado a la prevención y no al recaudo. “Este sistema no está diseñado para sacarle plata a la gente, sino para prevenir”, afirmó González. El funcionario recordó que desde la Secretaría de Movilidad —entidad en la que se desempeñó como secretario— se puso en marcha una estrategia preventiva, en el último trimestre de 2024, basada en el envío masivo de mensajes de texto, correos electrónicos y llamadas para alertar sobre el vencimiento del SOAT y de la revisión técnico-mecánica. Esta medida permitió reducir en 11.000 las fotomultas durante el último año.
En este enfoque preventivo, se instalará nueva señalización visible —horizontal, vertical y pasacalles— para informar la ubicación de cámaras y evitar cámaras trampa.»Que la gente no sienta que las cámaras están ubicadas para generar una fotodetección, sino efectivamente para que se disuadan los comportamientos inadecuados» aseguró el funcionario. La cobertura seguirá enfocada en las infracciones de mayor impacto en siniestralidad: exceso de velocidad, cruce en rojo, circulación sin SOAT y falta de revisión técnico-mecánica. Como precisó González, “no habrá fotodetección por pasarse un semáforo en amarillo o bloquear una intersección”.
Además, el Distrito anunció campañas masivas para que los ciudadanos actualicen sus datos en el RUN, requisito legal que evita errores en la notificación. La estrategia se complementará con educación vial en colegios, puntos pedagógicos y articulación con concesionarios y escuelas de conducción. El año pasado, gracias a estas medidas, Medellín logró una reducción del 16% en muertes por incidentes viales, equivalente a 40 vidas salvadas.
González puntualizó que el objetivo no es sacarle plata a la gente, sino cuidar la vida de la ciudadanía.
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