
El Hospital San Vicente Fundación Medellín informó un aumento en las atenciones por quemaduras, traumas y consultas pediátricas durante la temporada de fin de año, un período en el que estos casos se vuelven más frecuentes debido a actividades domésticas, celebraciones y mayor movilidad en la ciudad. La institución advierte que la mayoría de estas emergencias son prevenibles y pide reforzar el autocuidado.
De acuerdo con la Unidad de Quemados, certificada por la Sociedad Internacional para el Manejo de las Quemaduras (ISBI), este año se han atendido cerca de 1.250 pacientes, una cifra inferior a los 1.500 casos registrados en 2024, pero que sigue reflejando una alta incidencia ligada al manejo de líquidos calientes, el uso de llama y la manipulación de pólvora. El Dr. Hidalgo Vélez Sierra, líder de la Unidad de Quemados del Hospital , enfatizó que “más del 90% de las quemaduras que atendemos son prevenibles”, recordando que situaciones cotidianas como un sartén mal ubicado o cocinar bajo efectos del alcohol pueden derivar en hospitalizaciones y cirugías complejas.
Además, el especialista reiteró que en los meses de mayor calor la tendencia se incrementa: “el número de pacientes quemados en realidad se mantiene constante, uno espera un aumento significativo en época de verano”, precisó. También destacó que la mayoría de lesiones por pólvora no ocurren en Medellín, sino en municipios de Antioquia y otros departamentos.
Traumas y urgencias pediátricas: señales de alarma
En adultos, los accidentes de tránsito continúan siendo la principal causa de trauma contundente. Según el Dr. Alejandro Marín Valencia, estos casos se relacionan con exceso de velocidad, falta de elementos de protección y consumo de alcohol. “Un trauma puede verse simple por fuera, pero ser grave por dentro”, advirtió, recomendando consultar de inmediato ante dolor persistente, mareo, vómito o dificultad respiratoria.
En cuanto a pediatría, la fiebre y las infecciones respiratorias lideran las consultas. La Dra. Lina Galvis Gómez explicó que la mayoría de episodios son virales y se manejan en casa, pero alertó sobre signos de gravedad como dificultad para respirar, deshidratación o fiebre prolongada. “Los padres deben acudir a urgencias cuando el niño tiene confusión, convulsiones o no puede beber líquidos”, señaló. En prevención, recomendó mantener hidratación, evitar excesos de abrigo, supervisar a los menores en la cocina y usar casco en actividades recreativas.
