
Coltefinanciera celebró sus 45 años de operación, hito que marca una nueva etapa de expansión en Colombia, con metas claras de crecimiento en cartera, captaciones y rentabilidad, en un contexto de ajuste del sector financiero y mayor competencia por clientes empresariales y personas naturales.
Una hoja de ruta clara
Fundada en Medellín en 1980 por el Grupo Ardila Lülle, con el objetivo de apalancar financieramente a los confeccionistas que adquirían telas de Coltejer, la entidad pasó en 2008 a formar parte del Grupo Mezerhane, de Venezuela. Con presencia nacional, la compañía llega a sus 45 años destacando la continuidad de su modelo como compañía de financiamiento y su apuesta por relaciones de largo plazo.
Su presidente, Gilda Pabón Gudiño, subrayó el momento estratégico que vive la entidad al afirmar: “Vamos por más”, una frase que resume el objetivo de ganar mayor espacio en el mercado financiero sin perder el enfoque en la cercanía y el servicio. Además, destacó el orgullo por una trayectoria construida junto a clientes, accionistas y colaboradores, hoy respaldada por una red de agencias y canales digitales.
Tres motores de crecimiento
De cara a los próximos cinco años, Coltefinanciera concentrará su estrategia de crecimiento en tres segmentos clave: factoring, libranza y financiación de laudos arbitrales y sentencias ejecutoriadas contra la Nación. Así lo explicó Rodrigo Henao Hassan, vicepresidente financiero y de planeación de la entidad.
En el negocio de factoring, que llegó a representar cerca del 50% de la cartera, la compañía busca crecer con colocaciones mensuales cercanas a $15.000 millones, apalancadas en una rotación promedio de 75 días.
En libranza, la estrategia está enfocada en la inclusión financiera y la sostenibilidad social, a través de la denominada silver economy. Este segmento representa hoy cerca del 10% de la cartera y se consolida como uno de los principales ejes de expansión. Como parte de esta apuesta, la entidad realizó una nueva emisión de títulos respaldados por cartera de libranzas por $21.600 millones, a través de la Bolsa de Valores de Colombia (bvc).
La operación hace parte de un programa de titularización más amplio, que alcanzará los $250.000 millones en el transcurso de un año y está dirigido a inversionistas profesionales. Los recursos se destinarán a financiar personas jubiladas por edad o discapacidad, con un enfoque preferencial en mujeres y población vulnerable.
El tercer frente corresponde a los laudos arbitrales y sentencias ejecutoriadas contra la Nación, un segmento que mueve billones de pesos. En este producto, considerado de bajo riesgo, la financiera proyecta colocaciones por $300.000 millones, con plazos promedio de 36 meses. Según Henao, este esquema permite crecer la cartera sin consumir patrimonio, ya que, a diferencia de otras colocaciones, no exige aportes patrimoniales adicionales.
El año finaliza con resultados positivos
La entidad finalizará este 2025 con cerca de 54.000 clientes y un crecimiento de la cartera levemente superior a la inflación. Además, registra captaciones por más de $500.000 millones y una tasa de renovación de CDT superior al 85%, su principal producto. La cartera se sitúa cerca de $2 billones, el resultado neto ronda los $30.000 millones y la cartera vencida se mantiene igual o por debajo del 6%.
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