
El Bioparque Ukumarí, ubicado en Pereira, cerrará 2025 con cerca de 400.000 visitantes y un modelo financiero en equilibrio, mientras avanza una alianza público-privada radicada ante el DNP para ampliar su operación y garantizar la sostenibilidad de especies africanas —incautadas por tráfico ilegal— que hoy tienen allí una segunda oportunidad.
Ukumarí alberga más de 500 animales de 92 especies y funciona como centro de ciencia acreditado por Minciencias. “Somos un centro de conservación donde hacemos conservación in situ y el propósito no es otro sino proteger la vida”, explicó su gerente general, Raúl Murillo, en diálogo con medios económicos de Medellín. Entre los casos más emblemáticos están elefantes, rinocerontes e hipopótamos que llegaron al país hace más de 40 años por tráfico ilegal vinculado a la Hacienda Nápoles, construida por el narcotraficante Pablo Escobar. “Hoy simplemente lo que hacemos es ser un albergue, ser una segunda oportunidad para ellos. Ya no pueden volver a África, porque no se adaptarían a las condiciones de ese continente”, afirmó Murillo.
El parque, de carácter publico, genera alrededor de $23.000 millones anuales que se destinan íntegramente a operación, nómina y bienestar animal, con más de 150 empleos directos e indirectos y una cadena de más de 500 proveedores.
Inversión, DNP y expansión
Para asegurar su viabilidad a largo plazo, Ukumarí impulsa una iniciativa privada ante el Departamento Nacional de PLaneación (DNP) por cerca de US$30 millones (aprox. $45.000 millones), con horizonte de concesión a 25 años. El plan incluye una nueva bioregión, un ecotel de bajo impacto, centro de eventos y oferta de turismo de naturaleza y ciencia. “La idea es generar una nueva bioregión; y garantizar la sostenibilidad del modelo y el bienestar de los animalitos”, señaló Murillo. La licitación se proyecta para 2027, con un periodo de inversión cercano a tres años.
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