
Corpohass advirtió que el incremento salarial del 23.78%,no solo eleva los costos laborales del sector del 38% al 61% sino que tiene un efecto negativo en contra de la productividad, fomentando, además, la informalidad. En consecuencia, el gremio señala que el ajuste salarial, sin medidas compensatorias, encarece la estructura de costos de un sector intensivo en mano de obra y reduce márgenes para invertir en tecnificación y expansión. Además, el impacto se amplifica en territorios rurales, donde la formalidad laboral ya enfrenta desafíos históricos.
Empleo formal y desarrollo territorial
Por otra parte, el gremio subraya la dimensión social del sector: el Aguacate Hass tiene presencia en 17 departamentos y cerca de 250 municipios, de los cuales el 28% pertenece a Zonas más Afectadas por el Conflicto Armado (ZOMAC). En este contexto, Corpohass enfatizó: “Nuestra mayor preocupación es conservar los 81 mil empleos formales que genera el sector”, que benefician a más de 240 mil personas si se considera el tamaño promedio del hogar rural, según el DANE.
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