
La economía colombiana creció 2,6% en 2025 frente a 2024 y 2,3% en el cuarto trimestre frente al mismo periodo del año anterior, según lo informó el DANE. La cifra confirma una recuperación moderada y toma relevancia porque marca el ritmo de inversión, empleo y consumo para 2026. Además, frente al trimestre inmediatamente anterior, el PIB avanzó 0,1% en serie ajustada, lo que evidencia una desaceleración en el margen de cierre de año.
En el consolidado anual, los sectores que más impulsaron el crecimiento fueron comercio, transporte, alojamiento y servicios de comida, con un alza de 4,6% y un aporte de 0,9 puntos porcentuales; seguido de administración pública, educación y salud, que crecieron 4,5% y contribuyeron 0,8 puntos. A su vez, las actividades artísticas, de entretenimiento y recreación avanzaron 9,9% en el año y aportaron 0,4 puntos. La lectura estratégica es clara: aunque el entretenimiento mostró uno de los mayores crecimientos relativos, el mayor peso en el PIB lo siguen teniendo comercio y sector público.
Cuarto trimestre: entretenimiento lidera en variación
En el cuarto trimestre, la dinámica fue similar. El PIB creció 2,3% anual y las actividades artísticas y de entretenimiento se expandieron 11,5%, con una contribución de 0,5 puntos porcentuales. Asimismo, comercio y actividades asociadas crecieron 3,4% (0,7 puntos de aporte), mientras administración pública, educación y salud aumentaron 4,8%, liderando la contribución con 0,9 puntos. Ciudades como Medellín consolidaron una alta dinámica cultural y de espectáculos, lo que explica parte del repunte del sector artístico durante el año.
Sin embargo, el análisis de mediano plazo matiza el resultado. Camilo Herrera, de Radar, afirmó: “El crecimiento promedio de la economía de Colombia en el Gobierno del presidente Gustavo Petro, en 2023, 2024 y 2025 es 1,56%. Mala cifra que muestra el poco avance del empleo formal y la baja productividad, centrada en sectores como entretenimiento, turismo y administración pública”. En consecuencia, aunque 2025 mejora frente a años previos, el ritmo aún se ubica por debajo del potencial histórico del país.
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