
Los candidatos al Congreso y a la Presidencia se pronunciaron esta semana sobre la muerte del niño Kevin Acosta en Colombia, un caso que volvió a poner en el centro del debate la entrega oportuna de medicamentos y el funcionamiento del sistema de salud.
En primer lugar, Juliana Gutiérrez, candidata de Creemos al Senado, afirmó: “Es inaceptable que en Colombia los niños estén en riesgo por falta de medicamentos. Cuando el Estado falla, los más vulnerables pagan las consecuencias”. Además, advirtió que “no podemos seguir normalizando el abandono ni la indiferencia”, y sostuvo que un país que no protege a su niñez “está fallando en lo más esencial: defender la vida”. Con ello, centró su mensaje en la responsabilidad estatal y en la protección de la infancia como prioridad legislativa.
Por su parte, Sergio Fajardo elevó el tono y señaló: “El sistema de salud está en crisis, la gente no está recibiendo ni los medicamentos ni los tratamientos necesarios”. Asimismo, agregó que “Kevin no se murió por montar bicicleta, se murió por un sistema de salud ineficiente”, en una crítica directa al funcionamiento del modelo. En la misma línea, Paloma Valencia interpeló al presidente y expresó: “La pregunta no es por qué se cayó, sino por qué no recibió su medicamento a tiempo. Culpar a su madre no es justicia”. Finalmente, Angélica Lozano resumió su postura en una frase contundente: “Murió por falta de medicamento, no por montar en bicicleta. Indolencia”.
Impacto electoral y dilema estructural
Este episodio incide directamente en la discusión pública sobre acceso a medicamentos, eficiencia administrativa y responsabilidad política. Para los votantes, el debate no es abstracto: se traduce en tiempos de entrega, continuidad de tratamientos y garantías efectivas para pacientes vulnerables. En consecuencia, las posturas de los candidatos permiten anticipar cómo podrían votar o impulsar reformas en el Congreso frente a la organización del sistema y la supervisión del Estado.
