
La banca colombiana y el Gobierno Nacional, acordaron otorgar 2,1 millones de nuevos créditos y alivios financieros a los damnificados por la emergencia climática, mediante el programa Abrigo (Alianza Bancaria por la Recuperación Integral y la Generación de Oportunidades). El acuerdo, suscrito tras más de una docena de reuniones entre el Ministerio de Hacienda, la Superintendencia Financiera y Asobancaria, entra en vigencia desde hoy 12 de marzo, con atención para los afectados en ocho departamentos del país.
En primer lugar, el programa contempla alivios para deudores registrados en el Registro Único de Damnificados (RUD). Según el nivel de afectación, los usuarios podrán solicitar períodos de gracia de hasta 12 meses sin causación ni cobro de intereses. Además, conservarán su calificación crediticia, no serán reportados negativamente en centrales de riesgo y se suspenderán los procesos de cobro jurídico y prejurídico. Para ello, la Superintendencia Financiera expedirá las instrucciones correspondientes y las entidades financieras deberán habilitar canales de atención desde hoy.
Crédito productivo para reactivar la economía regional
En segundo lugar, el acuerdo contempla una estrategia de reactivación económica mediante crédito. Durante los próximos 12 meses, la banca se comprometió a otorgar 2,1 millones de créditos en las zonas afectadas, lo que implica un crecimiento real de 15% frente a los 1,8 millones que normalmente se desembolsan en la región. En términos prácticos, esto significa 270.000 créditos adicionales que no habrían sido otorgados sin este acuerdo.
Estos recursos se dirigirán principalmente al sector productivo, con énfasis en turismo, agricultura e industria, donde se proyecta un crecimiento mínimo de 20% en la colocación de créditos. Cerca del 10% de las operaciones (más de 200.000 créditos) contará con instrumentos del Gobierno Nacional, entre ellos 210.000 garantías del Fondo Nacional de Garantías con coberturas de hasta 90% y líneas de redescuento de Bancóldex para 150.000 créditos productivos. En los créditos con mayor cobertura del FNG, la tasa de interés no podrá superar IBR más seis puntos porcentuales, lo que busca facilitar el acceso al financiamiento para la recuperación económica.
Banca y Gobierno evitan inversiones forzosas
De acuerdo con Jonathan Malagón, presidente de Asobancaria, el acuerdo demuestra que la coordinación entre el sector público y el financiero puede generar soluciones más rápidas para enfrentar emergencias económicas. “Este acuerdo es la prueba de que el diálogo funciona. Fueron semanas de trabajo intenso, pero siempre con la convicción de que sentados en la misma mesa se construyen mejores soluciones que desde la imposición”, afirmó.
Asimismo, Malagón señaló que el programa se plantea como una alternativa a las inversiones forzosas y busca enviar una señal de apoyo directo a las zonas afectadas. “Abrigo no solo les dice a los damnificados que sus deudas pueden esperar sin que les cueste un solo peso en intereses, sino que traza desde ya la ruta de la recuperación económica de la zona: con más crédito, enfocado en lo productivo y en mejores condiciones”, sostuvo.
