
La meta de inflación del país no se cumpliría este año tampoco y el costo del dinero seguiría subiendo. Así lo advirtió BBVA Research, en la primera edición de 2026 de su informe Situación Colombia, donde proyecta que la inflación se ubique en 6,5% en 2026, por encima del objetivo del Banco de la República, mientras la tasa de interés de referencia podría alcanzar 12,5%. El diagnóstico se presentó al analizar el entorno macroeconómico del país, marcado por restricciones fiscales y presiones inflacionarias persistentes.
De acuerdo con Juana Téllez, economista jefe de BBVA Research, los datos recientes ya muestran señales de presión inflacionaria. “El dato de febrero es un dato que muestra ya algo de aumento de inflación”, explicó. Según detalló, la inflación de bienes ronda el 3%, mientras que en servicios pasó de 5,9% a 6,4%, un incremento que refleja, entre otros factores, el impacto del aumento del salario mínimo sobre los costos.
Factores que presionan los precios
En ese contexto, el informe identifica varios elementos que mantendrían elevada la inflación durante el año. Entre ellos figuran el aumento del salario mínimo, los ajustes en arrendamientos, los efectos climáticos y el incremento en el precio del gas. “Todo eso está en este dato de inflación”, señaló Téllez, al explicar que estas presiones llevarían a que el indicador cierre el año en 6,5% y solo baje a 5% el año siguiente, lo que implicaría otro año sin cumplir la meta del Banco de la República.
Tasas altas y financiamiento más costoso
Adicionalmente, el análisis anticipa nuevas alzas en la tasa de interés. El Banco de la República ya realizó un ajuste en enero, cuando subió la tasa de 9,25% a 10,25%, y BBVA Research prevé dos incrementos adicionales que llevarían el indicador hasta 12,5%. “Las tasas de interés van a estar altas”, afirmó Téllez, quien agregó que el costo de financiarse en el país seguirá elevado.
En consecuencia, el panorama económico combina inflación persistente, tasas más altas y restricciones fiscales, un escenario que podría limitar el crecimiento. Para BBVA Research, este contexto obliga a que la inversión privada tome un papel más relevante en la economía, en medio del dilema entre controlar la inflación y mantener condiciones favorables para la actividad productiva.
