
La Asamblea Departamental de Antioquia, aprobó la Ordenanza No. 04 de 2026 que modifica la estructura y el funcionamiento de la Fábrica de Licores y Alcoholes de Antioquia (FLA). La iniciativa, que obtuvo el respaldo mayoritario de la corporación, busca modernizar el gobierno corporativo de la empresa y fortalecer su dirección estratégica mediante una nueva composición de la junta directiva con participación equilibrada entre miembros del sector público y privado.
Con la reforma, la junta directiva pasará de cinco a seis integrantes. Estará conformada por el gobernador de Antioquia, los secretarios de Hacienda y de Desarrollo Económico, y tres miembros independientes provenientes del sector privado. En caso de empate, el gobernador, como presidente de la junta, tendrá voto dirimente. Además, la Ordenanza exige que los miembros independientes cuenten con formación profesional con posgrado, amplia experiencia laboral y trayectoria en cargos directivos o juntas corporativas, con el fin de fortalecer la capacidad técnica en la toma de decisiones.
Durante la votación, 19 diputados aprobaron la iniciativa, mientras cuatro votaron en contra. Los votos negativos fueron de Luis Peláez, Walter Salas, Manuel María García y Camilo Calle, quienes expresaron objeciones frente a la nueva composición de la junta.
Debate por privatización y defensa del modelo público
Durante el debate, algunos diputados advirtieron que la reforma podría abrir la puerta a una eventual privatización de la empresa. El diputado Luis Peláez señaló que la ordenanza “marca un camino hacia la privatización de la FLA” y propuso como alternativa que la junta directiva estuviera conformada por cuatro miembros públicos y tres privados.
En la misma línea, el diputado del Pacto Histórico Manuel María García manifestó: “Cuando la Asamblea actúa como notaría de Andrés Julián Rendón, pierde Antioquia. Hoy entregaron el 50% de la FLA a privados. Hoy perdió Antioquia. Que las urnas los castiguen”.
Sin embargo, la administración departamental rechazó esa interpretación. La secretaria general de la Gobernación, Martha Patricia Correa Taborda, aseguró que la empresa mantendrá su naturaleza pública. “De ninguna manera los privados tendrán el control de la organización ni la toma de decisiones; simplemente vienen a aportar con conocimientos mucho más técnicos”, afirmó.
Competitividad en un mercado más abierto
Correa, también explicó que la reforma responde a los cambios que enfrenta la industria licorera. “La fábrica, por su naturaleza industrial y comercial, está en competencia con los privados y por lo tanto es muy importante fortalecerla”, señaló. Además recordó que la Corte Constitucional eliminó la posibilidad de restringir el ingreso de aguardiente a los departamentos, lo que incrementa la competencia en el principal mercado de la FLA: Antioquia.
El modelo de juntas directivas con participación relevante de miembros independientes ya opera en entidades como EPM, Hidroituango y el IDEA, e incluso en su competidor directo, la Industria Licorera de Caldas, donde predominan perfiles técnicos del sector privado.
En términos económicos, la empresa sigue siendo una fuente clave de ingresos para el departamento. En 2025 la FLA vendió 73,2 millones de unidades, registró un crecimiento de 4,5% y alcanzó una utilidad operacional de $308.000 millones, cifras que reflejan su peso en las finanzas públicas de Antioquia y el reto de mantener su competitividad en un mercado cada vez más abierto.
