Cámaras trampa evidencian biodiversidad en ecosistemas de Medellín

El mono de noche es una de las especies captadas por cámaras trampa en Medellín

La Alcaldía de Medellín reforzó entre 2024 y 2025 el monitoreo de la fauna silvestre mediante cámaras trampa instaladas en ecosistemas estratégicos de la ciudad y sus corregimientos, lo que ha permitido identificar más de 80 especies a través de esta tecnología. En total, los registros de monitoreo ambiental reportan cerca de 600 especies de aves, mamíferos, insectos y otros animales. Esta herramienta se ha consolidado como un insumo clave para conocer la biodiversidad local y orientar decisiones de conservación en el territorio.

En particular, el fototrampeo —basado en cámaras con sensores de movimiento y temperatura— permite capturar imágenes y videos de animales en su hábitat natural sin alterar su comportamiento. Gracias a esta metodología, las autoridades ambientales pueden monitorear especies nocturnas, crípticas o de difícil observación, lo que amplía el conocimiento sobre la distribución de la fauna y la conectividad entre ecosistemas urbanos y rurales.

Además, esta información se complementa con técnicas de observación directa y ciencia ciudadana. “Es fundamental el conocimiento que, hasta ahora, hemos acumulado a partir de técnicas de observación, ciencia ciudadana, fototrampeo, identificando la vida silvestre que habita en nuestras áreas protegidas, en nuestros ecosistemas estratégicos y en los predios que hemos adquirido para la conservación del agua, además de los corredores biológicos en la ciudad”, explicó la secretaria de Medio Ambiente, Marcela Ruiz.

Señales de ecosistemas en equilibrio

De hecho, el monitoreo ha permitido registrar especies como el puma (Puma concolor) y el ocelote (Leopardus pardalis), cuya presencia suele asociarse con ecosistemas en buen estado de conservación. En otras palabras, estos hallazgos evidencian condiciones ecológicas favorables y el equilibrio de los ecosistemas en Medellín y sus zonas rurales, lo que refuerza la importancia de mantener estrategias de protección ambiental.

Por otro lado, la información recopilada se convierte en una herramienta para orientar políticas públicas de restauración ecológica y fortalecimiento de corredores biológicos, especialmente en cuencas abastecedoras de agua. Estas acciones se articulan con programas como Pago por Servicios Ambientales Hídricos (PSAH) y Ecosistemas Estratégicos, iniciativas que buscan proteger áreas naturales y garantizar ecosistemas sanos que regulen el clima, protejan el recurso hídrico y sostengan la biodiversidad.

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