
Celsia, avanza en su preparación para enfrentar un posible fenómeno de El Niño de alta intensidad, apoyada en una matriz de generación diversificada que combina energía hidráulica, más de 500 MW en capacidad solar y plantas térmicas. La compañía busca garantizar continuidad operativa y cumplimiento de compromisos en un escenario de estrés energético.
En ese sentido, Ricardo Sierra, líder de la compañía, explicó que “la configuración de activos de Celsia está diseñada para aguantar y ser muy resiliente en este tipo de fenómenos ”. Sin embargo, advirtió que persisten incertidumbres sobre la intensidad del evento, su impacto en los embalses y su duración, factores que incidirán directamente en la oferta energética del país.
Además, Sierra hizo un llamado a la acción temprana. “El país tiene que empezar a prepararse, con campañas de ahorro, eficiencia y cuidado del agua”, afirmó, al tiempo que insistió en medidas cotidianas como reducir el consumo energético en los hogares. Este enfoque cobra relevancia ante la posibilidad de un evento prolongado que tensione el sistema.
Flexibilidad y riesgos del sistema
Por otro lado, la empresa asegura contar con una estructura financiera y operativa que le permite enfrentar el fenómeno con mayor margen de maniobra. Actualmente, Celsia mantiene una contratación cercana al 70%, inferior a la de episodios anteriores, lo que le da flexibilidad para gestionar su energía y responder a la demanda.
De igual forma, la compañía proyecta cumplir con sus obligaciones del cargo por confiabilidad y ha intensificado acciones como mantenimientos preventivos, coberturas adicionales y preparación de activos. “Estamos tranquilos, pero muy ocupados generando redundancias adicionales”, señaló Sierra, evidenciando una estrategia enfocada en anticipación.
No obstante, el panorama sectorial presenta riesgos. El directivo alertó que empresas como Air-e y otras intervenidas mantienen deudas significativas con generadores térmicos, lo que podría afectar la operación en un momento crítico. A esto se suma que no entrará nueva generación relevante en el corto plazo, más allá de algunos proyectos solares, lo que limita la capacidad de respuesta del sistema.
