
El Mundial de Fútbol 2026, no solo será el más grande en la historia deportiva, también marcará un hito económico con ingresos estimados de US$8.900 millones para la FIFA, un aumento cercano al 20% frente al torneo anterior. Según ANIF, este volumen de recursos posiciona al evento como una de las plataformas de entretenimiento y negocios más rentables del planeta .
Este torneo, que se disputa desde el pasado 11 de junio en Estados Unidos, México y Canadá, reúne 48 selecciones y 104 partidos, ampliando su alcance global. La FIFA distribuirá una bolsa récord superior a US$727 millones entre los equipos participantes . Además, el impacto económico se extiende a sectores como infraestructura, turismo y telecomunicaciones, que dinamizan las economías anfitrionas.
El análisis de ANIF evidencia que el Mundial también refleja desigualdades. El coeficiente de Gini aplicado al valor de mercado de las selecciones alcanza 0,53, ubicándose en un nivel intermedio frente a los últimos torneos . Esto indica que, aunque persisten diferencias entre potencias y equipos emergentes, la desigualdad no es excepcionalmente alta en términos históricos.
Desigualdad global y desempeño económico
El estudio muestra que las brechas no solo están en el campo. Por ejemplo, mientras un aficionado en Escocia necesita apenas 0,2 salarios mínimos para comprar una entrada, en Ghana el costo supera un año de ingresos . En Colombia, asistir al Mundial implica destinar cerca de 1,1 salarios mínimos, lo que ubica al país en un punto medio de accesibilidad.
Adicionalmente, ANIF encuentra una relación positiva entre el tamaño de la economía (PIB en PPA) y el rendimiento deportivo, aunque advierte que esta relación es moderada. Según este centro de estudio las economías de tamaño similar pueden registrar desempeños significativamente diferentes , lo que evidencia que factores adicionales inciden en la competitividad futbolística.
Bajo este enfoque, el centro de estudios construyó un “Mundial ANIF” basado en variables macroeconómicas como crecimiento del PIB per cápita, inflación, desempleo y balance fiscal. El resultado ubica a Noruega como campeona, seguida de Croacia, gracias a su estabilidad económica y bajo nivel de inflación . En contraste, Colombia no figura entre los mejores desempeños, lo que refleja retos estructurales en su economía.

Impacto en Colombia: turismo y comercio al alza
Para Colombia, el Mundial representa una oportunidad económica concreta. Se proyectan cerca de 91.000 viajes adicionales hacia los países sede, principalmente a Estados Unidos, México y Canadá . Las búsquedas de vuelos hacia México crecieron 278% y hacia Estados Unidos 80%, evidenciando el dinamismo del turismo.
En el frente interno, el comercio también se verá impulsado. El 88% de los comerciantes en Bogotá espera un impacto positivo, mientras que la Secretaría de Desarrollo Económico estima que el evento moverá $1,6 billones . Sectores como tecnología, alimentos y bebidas lideran este crecimiento, replicando comportamientos observados en 2018.
Asimismo, las importaciones de televisores crecieron 57,6% y, en mundiales anteriores, las ventas de cerveza aumentaron 37%, licores 20% y gaseosas 12%, con incrementos de hasta 40% en bares y restaurantes . Esto confirma que el impacto económico trasciende el evento deportivo.
En síntesis, el análisis de ANIF concluye que el Mundial 2026 es un fenómeno económico global que combina ingresos récord, desigualdades estructurales y oportunidades comerciales. Mientras el coeficiente de Gini refleja brechas entre selecciones, el “Mundial económico” evidencia que la solidez macroeconómica influye en el posicionamiento de los países. Para Colombia, el reto sigue siendo traducir el impulso coyuntural en mejoras estructurales de su economía.
