
El candidato de la izquierda Iván Cepeda, anunció que no reconoce el triunfo de Abelardo de la Espriella tras el preconteo y confirmó la impugnación en más de 30 mil mesas. Sin embargo, precisó que su posición cambiará cuando avance el proceso oficial: “Vamos a esperar el escrutinio oficial y, donde haya lugar, presentaremos las impugnaciones de mesas correspondientes”.
El pronunciamiento se dio tras conocerse los resultados preliminares de la jornada electoral por parte de la Registraduría Nacional del Estado Civil, en un escenario marcado por la diferencia entre preconteo y escrutinio. Cepeda argumenta que el sistema permite revisar inconsistencias mesa por mesa, lo que sustenta la decisión de acudir a mecanismos legales antes de aceptar el resultado definitivo.
En ese sentido, la estrategia del candidato de izquierda apunta a trasladar la disputa al terreno institucional. La cifra de más de 30 mil mesas impugnadas introduce presión sobre las autoridades electorales y podría extender los tiempos de validación, lo que incide directamente en la estabilidad política inmediata.
Derechos y acuerdo nacional en disputa
Paralelamente, Cepeda dejó claro que su postura no implica un repliegue político. “No vamos a renunciar a los derechos que hemos ganado y construido en estos años”, afirmó, en referencia a los avances de su sector, lo que anticipa una oposición activa en caso de confirmarse el resultado.
Este mensaje envía una señal a sus bases y al sistema político: la eventual derrota no significará una retirada programática. Por el contrario, su discurso refuerza la continuidad de agendas sociales y políticas, lo que podría traducirse en movilización ciudadana o presión institucional en el corto plazo.
Además, el candidato hizo un llamado directo a reducir la tensión política. “Hacemos un llamado a un gran acuerdo nacional que permita superar la polarización y garantizar la estabilidad del país”. La propuesta abre la puerta a negociaciones entre sectores, aunque su viabilidad dependerá de la disposición del eventual gobierno y de la magnitud de las diferencias.
