
Más de 400 productores, transformadores, empresarios y líderes del sector agroalimentario participaron en Universo Alimentario 2026, encuentro organizado por la Comunidad Cluster Agroalimentario de la Cámara de Comercio de Medellín para Antioquia, que analizó los cambios del mercado de alimentos y las oportunidades para crear nuevos negocios. El evento reúniò a más de 20 conferencistas nacionales e internacionales alrededor de cuatro ejes: salud y bienestar, inteligencia aplicada a la industria, producción sostenible y economía circular, y tendencias de consumo, con el propósito de fortalecer la competitividad de las empresas y prepararlas para nuevos desafíos como el fenómeno de El Niño.
Felipe Castañeda Marín, gerente de la Comunidad Cluster Agroalimentario, explicó que la segunda edición del encuentro tuvo como propósito anticiparse a las transformaciones del mercado. «Analizamos los cambios que se están presentando en el mercado y, a partir de ellos, identificamos las oportunidades para crear nuevos negocios». Además del componente académico, el evento incorporó experiencias sensoriales en sectores como lácteos, café, cacao y aguacate, así como muestras comerciales y gastronómicas para promover alianzas empresariales.
El directivo advirtió que el fenómeno de El Niño representa uno de los principales retos para la industria, debido a su impacto sobre la productividad agrícola y el posible aumento de precios por efectos de la oferta y la demanda. Sin embargo, aseguró que el sector está enfocando sus esfuerzos en incorporar tecnologías que permitan producir de manera más eficiente y sostenible. «Durante Universo Alimentario estamos presentando diferentes tecnologías que permiten que la producción de alimentos en las regiones de Antioquia y del país sea más eficiente, productiva y sostenible», afirmó. Asimismo, destacó que las mayores oportunidades de crecimiento se concentran en alimentos asociados con salud y bienestar, procesos sostenibles, nuevas experiencias sensoriales, economía circular, ingredientes para la industria farmacéutica, productos transformados y el desarrollo de maquila para marcas nacionales e internacionales.
Tecnología e innovación para competir en mercados internacionales
Para alcanzar una mayor productividad, Castañeda sostuvo que el reto pasa por acelerar la adopción tecnológica en toda la cadena agroalimentaria. «Todavía necesitamos una mayor apropiación de la tecnología. Los retos que enfrenta el sector solo podrán resolverse tecnificando la producción, la transformación y haciendo más trazables los procesos de comercialización». Agregó que el Clúster trabaja con la FAO, la Cámara de Comercio de Medellín, la Gobernación de Antioquia, la Alcaldía de Medellín y otras instituciones para facilitar el acceso a nuevas tecnologías, conocimientos y buenas prácticas que fortalezcan la competitividad de productores y empresas.
Ese proceso también exige elevar los estándares de calidad para acceder a mercados internacionales. En ese frente trabaja Aoxlab, laboratorio colombiano con 14 años de operación y sede en Virginia (Estados Unidos), especializado en control de calidad y seguridad alimentaria. Su CEO, Yasmín Lopera, explicó que las exigencias regulatorias son cada vez mayores. «Las regulaciones internacionales en materia alimentaria son bastante exigentes. Si un emprendedor quiere exportar a Europa deberá cumplir normas muy estrictas relacionadas con metales pesados, residuos de pesticidas y plaguicidas, mientras que Estados Unidos exige rigurosos controles sobre alérgenos». Añadió que el laboratorio acompaña a las empresas para verificar contaminantes, aditivos y demás requisitos regulatorios exigidos por cada país.
La ejecutiva señaló que otro desafío consiste en garantizar que los alimentos mantengan su estabilidad durante toda la cadena logística internacional. «Los envíos marítimos pueden tardar varias semanas y es indispensable que los alimentos mantengan sus propiedades y calidad hasta llegar a las góndolas de los supermercados». Para responder a esas necesidades, Aoxlab destina entre el 15 % y el 20 % de su presupuesto anual al desarrollo de nuevos servicios. Como resultado, se convirtió en el único laboratorio acreditado internacionalmente en Colombia y Latinoamérica para certificar la biodegradabilidad de materiales sustitutos del plástico, un requisito creciente para los fabricantes de empaques alimentarios.
