
Colombia debería fijarse como objetivo alcanzar US$100.000 millones en exportaciones durante los próximos cuatro años, una meta que, según Analdex, requiere una transformación profunda de la competitividad, la logística y la institucionalidad del comercio exterior. Así lo planteó el presidente del gremio, Javier Díaz, durante el XI Foro Regional de Comercio Exterior realizado en Medellín, donde aseguró que el país necesita una mejor inserción en la economía internacional para ampliar su participación en los mercados globales.
Para lograr ese objetivo, Díaz afirmó que el Gobierno deberá avanzar en la modernización de la aduana, eliminar trámites innecesarios y conectar a las 21 entidades públicas que hoy intervienen en una operación de exportación. «Tenemos muy poquitas exportaciones y necesitamos crecer», afirmó. Además, insistió en fortalecer la diplomacia comercial y sanitaria para abrir nuevos mercados agrícolas y negociar con Estados Unidos condiciones similares a las obtenidas por Ecuador, con menores aranceles.
A ello se suma un reto estructural: reducir los costos logísticos. Mientras Colombia registra costos cercanos al 15%, países competidores operan entre 8% y 9%. Por esa razón, Analdex considera prioritario impulsar el transporte intermodal, el desarrollo ferroviario, la navegación por el río Magdalena y una infraestructura que permita reducir tiempos y costos para los exportadores.
Logística, geopolítica y revaluación
El panorama internacional añade nuevas presiones. El gerente regional de Analdex Antioquia, Rodrigo Patiño, advirtió que el conflicto entre Estados Unidos e Irán ya está modificando las rutas marítimas internacionales, elevando los costos de los fletes y aumentando los tiempos de tránsito. «Más del 80% del comercio mundial se mueve por vía marítima», recordó, por lo que cualquier alteración en esas rutas afecta directamente las cadenas de suministro de países exportadores como Colombia.
Frente a este escenario, Patiño propuso acelerar una agenda conjunta entre Gobierno, empresarios, academia y gremios para eliminar cuellos de botella logísticos, incentivar la inversión en infraestructura y fortalecer nuevos puertos y proyectos ferroviarios. «Los territorios que van a competir en el escenario internacional serán los mejores conectados», señaló, al insistir en que la competitividad dependerá de una mejor infraestructura logística.
A los desafíos externos se suma la revaluación del peso, que ha reducido la competitividad de las exportaciones. Díaz explicó que cada vez que el peso se aprecia 100 pesos, el Gobierno ahorra aproximadamente $600.000 millones en el servicio de la deuda externa. Considerando que la tasa de cambio ha caído entre 800 y 900 pesos durante el último año, sostuvo que ese beneficio fiscal debería compartirse con el sector exportador. «Le decimos al Gobierno que comparta parte de ese beneficio con un sector que está siendo seriamente afectado por la apreciación del peso», afirmó.
Antioquia quiere liderar la logística del país
Para Analdex, Antioquia seguirá desempeñando un papel estratégico en esa meta nacional. Aunque continúa siendo el principal departamento exportador, impulsado principalmente por el oro, Díaz considera indispensable ampliar la participación de los sectores agrícola, agroindustrial y manufacturero, además de aumentar el número de empresas que venden al exterior, ya que las exportaciones siguen concentradas en pocas compañías.
En ese propósito, la infraestructura será determinante. Patiño destacó que Puerto Antioquia representa el punto de partida de una transformación logística mucho más amplia para Urabá. A este proyecto se sumarían otros desarrollos especializados, como Puerto Progreso y Puerto PCC, consolidando al departamento como un centro logístico nacional. Según explicó, esta nueva plataforma requerirá inversiones en infraestructura, formación de talento humano y preparación institucional para atender una creciente demanda de comercio internacional.
