Los zapateros quieren seguir descansando los lunes: Feria internacional de calzado moverá US$9 millones.

IFLS+EICI 2026: el calzado colombiano busca nuevos negocios frente a Shein
Diana Bravo, gerente regional de ACICAM Antioquia

La industria colombiana del calzado y la marroquinería sigue caminando con paso firme, aunque el terreno tenga piedras llamadas contrabando, Shein y Temu. Entre el 3 y el 5 de agosto, Corferias será el escenario de IFLS+EICI 2026, la feria organizada por la Asociación Colombiana de Industriales del Calzado, el Cuero y sus Manufacturas ACICAM que espera generar cerca de US$9 millones en negocios, reunir entre 320 y 350 expositores y atraer alrededor de 11.000 visitantes. Para los empresarios, esta vitrina representa mucho más que una exhibición: allí comienzan las ventas que moverán las temporadas comerciales de septiembre, octubre y diciembre.

El optimismo tiene respaldo en las cifras. Según el Observatorio de Calzado y Marroquinería ACICAM-RADDAR, entre enero y mayo de 2026 los hogares colombianos gastaron $1,57 billones en calzado, un crecimiento corriente de 2,6%, mientras que la marroquinería alcanzó $165.215 millones, con una variación de 1,9%. Además, entre enero y abril las exportaciones de calzado sumaron US$11,7 millones, con Estados Unidos, Ecuador y Costa Rica como principales destinos, mientras que la marroquinería exportó US$11,5 millones, impulsada principalmente por Estados Unidos, Perú y Panamá.

William Armando Parrado, vicepresidente ejecutivo de ACICAM, resumió el desafío del sector: «Nuestro reto es seguir fortaleciendo la competitividad de la industria, impulsar el consumo de productos hechos en Colombia, ampliar las oportunidades de exportación y aprovechar escenarios como IFLS+EICI para generar nuevos negocios que contribuyan al crecimiento de las empresas y al empleo formal del país».

Medellín quiere seguir siendo la capital del cuero

Antioquia llegará a la feria con 32 empresas fabricantes, además de una delegación de empresarios provenientes de Córdoba y Sincelejo. Diana Bravo, gerente regional de ACICAM Antioquia, recordó que Medellín continúa siendo una referencia nacional en calzado de cuero, aunque hoy también gana protagonismo el calzado sintético, los tenis urbanos y los diseños dirigidos al público joven.

La dirigente explicó que la feria concentra las compras del segundo semestre. «Vienen temporadas clave como septiembre, octubre y diciembre, que representa el pico económico para el país por el pago de la prima. Es un momento en el que se dinamizan las ventas de las empresas de calzado y de las comercializadoras de moda en Colombia», afirmó.

Las cifras muestran tanto la fortaleza como el reto del sector. Colombia produce cerca de 75 millones de pares de zapatos al año, pero consume alrededor de 120 millones, diferencia que se cubre principalmente con importaciones provenientes de China y Vietnam. Esa brecha explica la preocupación de la industria por fortalecer la producción nacional.

El verdadero rival no siempre usa cordones

Sin embargo, el mayor desafío ya no solo entra por los puertos. También llega a través del celular. Para Diana Bravo, el contrabando continúa siendo la principal amenaza y plataformas digitales como Shein y Temu han aumentado la presión competitiva sobre la industria nacional. Por ello, el gremio insiste en la necesidad de fortalecer los mecanismos arancelarios que permitan competir en condiciones más equilibradas frente al producto importado.

Y, aun así, el tradicional «lunes del zapatero» se resiste a desaparecer. La expresión, que durante décadas simbolizó el descanso del sector, hoy representa el esfuerzo por mantener viva una industria que sigue apostándole al empleo, la tecnología y la innovación. «Sí, todavía está viva y queremos mantenerla. Estamos recuperando ese arraigo apoyando a los empresarios con tecnología y proyectos ambientales. Estamos regresando a nuestros orígenes y eso nos tiene muy satisfechos», aseguró Bravo.

Pero esa tradición no se sostiene por nostalgia. Para que los zapateros puedan seguir descansando los lunes, primero debe haber trabajo el resto de la semana. Eso implica una industria fuerte, empresas competitivas y consumidores conscientes de que cada vez que eligen un par de zapatos hecho en Colombia no solo compran calidad, sino que respaldan miles de empleos y ayudan a que una tradición que ha acompañado al sector durante generaciones siga caminando.

En síntesis, la industria del calzado y la marroquinería inicia el segundo semestre con señales positivas en consumo y exportaciones, pero también con desafíos crecientes derivados del contrabando y las plataformas digitales. En ese escenario, IFLS+EICI 2026 se convierte en la principal vitrina para abrir mercados, concretar negocios y demostrar que, pese a los nuevos competidores, los lunes del zapatero todavía tienen mucho camino por recorrer.

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