
Frente al creciente desequilibrio de las finanzas públicas, ANIF aseguró que Colombia necesitará un proceso de consolidación fiscal y que la evidencia disponible favorece un ajuste basado principalmente en la reducción del gasto, en lugar de incrementos tributarios. La conclusión hace parte del informe semanal «Evidencia para un ajuste fiscal basado en menor gasto», sustentado en una investigación publicada como documento de trabajo del programa IPD de la Universidad de Columbia, con participación de ANIF, que analizó 61 episodios de consolidación fiscal en nueve economías de América Latina entre 1989 y 2024.
La deuda cambia el impacto del ajuste
El estudio buscó establecer si la forma de realizar un ajuste fiscal modifica sus efectos sobre la economía. Para ello utilizó documentos oficiales del Fondo Monetario Internacional (FMI), presupuestos nacionales y publicaciones de bancos centrales, además de modelos de inteligencia artificial como ChatGPT y Claude para clasificar las medidas tributarias y de gasto. La investigación encontró que, en términos generales, los ajustes basados en impuestos y los sustentados en reducción del gasto generan efectos similares sobre la actividad económica, con impactos estimados de -1,1 y -0,9 puntos, respectivamente.
Sin embargo, los resultados cambian cuando los países enfrentan elevados niveles de deuda pública. Según el informe, un ajuste equivalente al 1% del PIB sustentado principalmente en mayores impuestos reduce el crecimiento económico en 3,1 puntos porcentuales, mientras que uno basado en recortes del gasto tiene un efecto cercano a 0,7 puntos porcentuales. En otras palabras, cuando el endeudamiento es alto, el costo económico de un ajuste tributario resulta aproximadamente cuatro veces mayor que el de uno apoyado en la reducción del gasto.
Mayor probabilidad de éxito fiscal
La investigación también concluye que la composición del ajuste influye en su efectividad. Los programas sustentados en menores gastos presentan una mayor capacidad para mejorar de forma sostenida el balance primario. Tres años después de iniciado el ajuste, la probabilidad de lograr una mejora permanente de las cuentas fiscales es hasta 16 puntos porcentuales superior frente a los programas basados principalmente en aumentos de impuestos. El informe explica que los recortes de gasto envían una señal más creíble sobre la sostenibilidad de las finanzas públicas y pueden reducir la percepción de riesgo y los costos de financiamiento, mientras que los incrementos tributarios afectan de manera más directa las decisiones de consumo, inversión y producción.
Para ANIF, estos hallazgos adquieren especial relevancia para Colombia, donde el próximo gobierno deberá adelantar un ajuste fiscal procurando minimizar sus efectos sobre el crecimiento económico. El centro de estudios advierte que reducir el gasto no implica recortes indiscriminados, sino preservar la inversión pública de alto impacto y el gasto social bien focalizado, al tiempo que elimina programas poco efectivos y fortalece la disciplina presupuestal.
