Medellín invertirá $8 billones en obras con recursos propios.

Medellín financia megaobras con recursos propios
Emiro Carlos Valdés explicó cómo Medellín financia su plan de infraestructura.

Mientras avanza la construcción de proyectos como Primavera Norte, el Gran Parque Medellín, el Metro de la 80, el Metrocable de San Antonio de Prado y la futura remodelación del estadio Atanasio Girardot, Medellín ejecuta inversiones que ya superan los $8 billones. Lo llamativo no es únicamente el monto, sino la capacidad financiera del Distrito para impulsar estas obras principalmente con recursos propios, sin depender de aportes del Gobierno Nacional.

Según Emiro Carlos Valdés López, gerente general de la Empresa de Desarrollo Urbano (EDU), la explicación está en la confianza que genera el manejo de los recursos públicos. «Cuando la plata rinde y se genera confianza, los ciudadanos pagan sus tributos y logramos tener buenos recaudos». Añade que los recursos se destinan con transparencia, rigor y llegando a donde realmente se necesita, priorizando colegios, sedes de Buen Comienzo, parques públicos, escenarios deportivos y proyectos que mejoran la calidad de vida.

El gerente sostiene que esa estrategia permite mantener un ritmo sostenido de ejecución de infraestructura mientras la ciudad fortalece su capacidad de inversión. Además de las obras físicas, la apuesta busca generar bienestar social y dinamizar la economía mediante la contratación de empresas, proveedores y trabajadores locales.

El mayor desafío no es construir, sino hacer viables los proyectos

Aunque la inversión es una de las más altas que ejecuta Medellín en infraestructura, llevar cada proyecto a la realidad implica superar varios desafíos. El primero, explica Valdés, consiste en encontrar suelo disponible y técnicamente viable para desarrollar las obras. Después aparecen los procesos de licenciamiento, permisos ambientales y autorizaciones, que hoy exigen mayores estándares en conectividad ecológica y protección forestal.

A esos retos se suma la etapa constructiva, donde intervienen contratistas, interventores y equipos técnicos del Distrito para gestionar los riesgos propios de cada obra. «Siempre aparecen dificultades, pero para eso está La EDU y un equipo capacitado para sacar estas obras adelante», afirmó el funcionario.

Para el segundo semestre del año comenzará una nueva etapa de contratación pública. La entidad, anunció la licitación de dos nuevos megacolegios, tres recreos deportivos, el Gran Parque Medellín, la modernización del velódromo —con una inversión de $110.000 millones— y la licitación del nuevo estadio Atanasio Girardot, cuya capacidad superará los 60.000 espectadores.

Un modelo de financiación diferente para el estadio

A diferencia de las demás obras, que se financian mediante inversión pública, la remodelación del estadio tendrá un esquema innovador para Colombia. Valdés explicó que el Distrito conservará la propiedad y el control del escenario deportivo, pero acudirá a un modelo mixto de financiación.

El proyecto combinará recursos públicos con capital privado mediante un project finance, mecanismo que permitirá anticipar los ingresos futuros provenientes de la explotación comercial del estadio. «Es la primera vez, no solo en Medellín sino en Colombia, que se plantea una especie de concesión público-pública, donde se conserva la gobernanza del activo, pero se administra con criterios similares a una concesión privada», explicó el gerente.

El objetivo es ejecutar una de las obras de mayor impacto urbano sin comprometer la propiedad pública del escenario y aprovechando su capacidad futura para generar ingresos.

Empleo, recaudo y ejecución hasta 2028

La ejecución del plan de infraestructura también tiene efectos sobre el mercado laboral. De acuerdo con La EDU, cada obra genera entre 150 y 300 empleos, mientras que el Plan de Desarrollo contempla más de 40 proyectos, por lo que el impacto en contratación continuará creciendo.

La administración también prioriza la vinculación de habitantes de las zonas donde se desarrollan las obras y promueve una mayor participación laboral de las mujeres. «Los vecinos tienen prioridad para trabajar en las obras y hemos impulsado el empleo femenino y la contratación de mano de obra local», indicó Valdés.

La meta de la administración es entregar la mayoría de los proyectos antes de diciembre de 2027. La excepción será la remodelación del estadio Atanasio Girardot, cuya complejidad técnica llevará su culminación hasta abril o mayo de 2028.

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