
Leonardo Villar, gerente del Banco de la República, explicó en la Convención 60 de Asobancaria, que se realiza en Cartagena, que el fuerte déficit fiscal del sector público colombiano está contribuyendo paradójicamente a la revaluación del peso. Según señaló, la tasa de cambio cerró en $3.090 por dólar, más de 18% por debajo de los niveles registrados al comienzo de 2026. Además, aclaró que esta apreciación no responde principalmente a una caída global del dólar, como ocurrió en 2025.
El déficit genera una mayor entrada de capitales
Villar explicó que, aunque normalmente un déficit fiscal podría generar presiones de devaluación, Colombia conserva acceso al financiamiento debido a su historial de pago de obligaciones financieras. Por esa vía, el Gobierno puede colocar bonos en los mercados internacionales y los inversionistas extranjeros también pueden comprar títulos de deuda pública denominados en pesos. “En ambos casos, el financiamiento implica ingresos de capitales”, afirmó , al señalar que esos recursos aumentan la oferta de divisas y se convierten en una fuente importante de apreciación del peso.
El fenómeno se ha reforzado, además, por una mejor percepción del riesgo país durante los últimos tres meses. De acuerdo con el gerente del Banco de la República, los anuncios del nuevo Gobierno sobre su intención de avanzar en un proceso de ajuste fiscal y mantener una política económica más favorable al sector privado han mejorado esa percepción. “La apreciación se refuerza cuando mejora la percepción del riesgo país”, sostuvo. A esto se suman unas tasas de interés internas superiores a las internacionales y el ingreso de recursos asociados a inversiones de fondos de pensiones, factores que aumentan la oferta de divisas.
Exportadores enfrentan mayores costos en dólares
Para el gerente del banco, el principal efecto económico de esta apreciación está en la pérdida de competitividad. El peso también se ha fortalecido más de 18% frente al euro y en porcentajes similares frente a monedas de Chile y Perú. Mientras tanto, los salarios por hora de trabajadores de baja calificación aumentaron cerca de 28% en pesos y más de 50% cuando se miden en dólares. “Esto, por supuesto, resta competitividad a nuestras exportaciones”, afirmó.
En síntesis, Villar advierte que la combinación de déficit fiscal, entradas de capitales, tasas de interés y apreciación cambiaria está generando un desafío para los sectores que compiten con productos extranjeros.
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