El Niño amenaza con reducir lluvias en el Valle de Aburrá: SIATA

El Niño reduce las lluvias y preocupa al Valle de Aburrá
SIATA advierte que El Niño continúa fortaleciéndose y prevé menores lluvias.

El evento El Niño continúa fortaleciéndose en el océano Pacífico tropical y el proyecto SIATA estima una probabilidad de 98% de que alcance una categoría muy fuerte durante el trimestre octubre, noviembre y diciembre de 2026. Además, existe una probabilidad de 75% de que la intensidad del fenómeno El Niño 2026-2027 supere la registrada en eventos previos desde 1950, según la actualización más reciente del sistema de monitoreo.

SIATA advierte por el comportamiento de las lluvias

Daniel Carrascal, coordinador general del proyecto SIATA, explicó que el fortalecimiento del fenómeno ya comienza a reflejarse en las condiciones de precipitación del Valle de Aburrá. “En el mes más reciente, el evento El niño en el océano Pacífico Tropical continuó fortaleciéndose aún más”, señaló el funcionario. De acuerdo con el análisis, El Niño puede generar menor cobertura de nubes, mayor radiación solar, aumento de la temperatura del aire y reducción de los acumulados de precipitación en el territorio metropolitano.

Precisamente, septiembre ofrece una primera señal. Las siete estaciones ubicadas en Envigado muestran que, con los datos disponibles al momento del informe, los acumulados de lluvia alcanzan apenas 18% de lo esperado para un septiembre normal. Esto representa una reducción del 82% frente al acumulado esperado para el mes. SIATA advierte que las reducciones responden al fortalecimiento de El Niño, aunque también intervienen otros factores.

Los mayores efectos se esperan desde diciembre

El fenómeno cobra especial importancia porque los impactos más significativos podrían presentarse entre diciembre de 2026 y mayo de 2027, periodo en el que SIATA espera los efectos más críticos sobre las condiciones de lluvia y temperatura. “Los efectos e impactos más críticos esperamos que se manifiesten en los trimestres diciembre, enero, febrero, marzo, abril, mayo”, afirmó Carrascal.

El comportamiento de septiembre coincide, además, con el pronóstico de temporada presentado por SIATA a finales de agosto para el trimestre septiembre-octubre-noviembre de 2026, cuando el proyecto había advertido que los acumulados de lluvia estarían por debajo de las condiciones normales. Para hogares, empresas y entidades encargadas de la gestión territorial, el seguimiento de estas variables resulta relevante para anticipar decisiones relacionadas con el uso del agua, las temperaturas y el comportamiento de los afluentes.

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