
El presidente de Colombia, Abelardo De La Espriella, respaldó la gestión de la ministra del Trabajo, Natalia López Fuentes, y puso la reducción de la informalidad laboral entre las prioridades de su Gobierno. Durante una visita al Ministerio del Trabajo, el mandatario anunció que impulsará una política nacional de empleo formal con metas medibles, resultados verificables y seguimiento mensual.
La estrategia busca ampliar el acceso a la protección social y facilitar la contratación, con medidas adaptadas a las condiciones de las empresas y los trabajadores.
El reto parte de una cifra que el mandatario citó durante su intervención: la informalidad laboral alcanza 54,8 %. Para enfrentarla, el Gobierno plantea reducir las barreras administrativas, promover incentivos a la formalización y crear condiciones para que las empresas puedan crecer y generar puestos de trabajo formales.
La política contempla estrategias diferenciadas para el campo y las microempresas, sectores que requieren soluciones acordes con sus características productivas.
Inspección laboral con prevención y diálogo
Otra de las prioridades será modernizar los mecanismos de protección social para responder a las necesidades de quienes trabajan por días, temporadas o reciben ingresos variables. Para ello, el Gobierno propone simplificar los procesos de afiliación y cotización, así como articular acciones institucionales que faciliten el acceso a capacitación, crédito y tecnología.
Estas medidas buscan atender distintas formas de vinculación laboral y ampliar las posibilidades de formalización, especialmente entre trabajadores y unidades productivas con mayores dificultades para cumplir los requisitos existentes.
En paralelo, De La Espriella señaló que la inspección laboral debe combinar la vigilancia del cumplimiento de la ley con la prevención, la orientación y el acompañamiento a las empresas. El objetivo, según explicó, es promover relaciones laborales que permitan proteger los derechos de los trabajadores sin desestimular la contratación. “Colombia necesita confianza entre los trabajadores y los empresarios. El diálogo social tiene que ser eficaz en la resolución de los problemas concretos del mercado laboral”, afirmó el presidente. También pidió compromiso a los funcionarios del Ministerio para construir soluciones conjuntas y fortalecer la relación entre empleadores y empleados.
Protección laboral sin frenar la contratación
El mandatario resumió la orientación de su Gobierno con una declaración que marca el desafío de la política laboral: “Proteger al trabajador sin convertir esa protección laboral en una barrera para la contratación”. La frase plantea el equilibrio que deberá buscar la estrategia: garantizar derechos y ampliar la cobertura de la seguridad social, al tiempo que se generan condiciones para que las empresas contraten formalmente. El respaldo presidencial a Natalia López Fuentes sitúa al Ministerio del Trabajo como una de las entidades responsables de coordinar estas acciones y hacer seguimiento a sus resultados.
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