
Boyacá quiere ampliar su oferta turística más allá de los destinos tradicionales de clima frío. En Colombia Travel Expo, que se realiza en Medellín, el departamento presenta dos experiencias que muestran la diversidad de su territorio: el turismo comunitario del Valle de Tenza y las actividades de naturaleza y aventura de Puerto Boyacá. Las iniciativas tienen un elemento en común: convertir los recursos culturales, gastronómicos y ambientales en experiencias para los viajeros y oportunidades económicas para las comunidades locales.
Desde el Valle de Tenza, Lorena Roa, fundadora de La Mochila de Lore, promueve recorridos por una región integrada por 17 municipios, con atractivos como termales, cascadas, pozos azules, gastronomía y artesanías. Su propuesta busca que los visitantes no se limiten a conocer los lugares, sino que se acerquen a las familias que conservan los oficios tradicionales. «No vas a ir a comer un bizcochito de vino, vas a conocer a las señoras que lo hacen. No vas a comprar el canasto. Vas a ir a la casa de la artesana a hacerlo y ver cómo es el proceso», explica Roa. La agencia ofrece salidas grupales desde Tunja, Duitama, Sogamoso y Bogotá, además de planes personalizados de uno o varios días. De esta manera, la actividad turística puede generar ingresos para artesanas, campesinas, productores gastronómicos y otros prestadores de servicios.

La segunda apuesta está en Puerto Boyacá, municipio del Magdalena Medio que cuenta con más de 80 kilómetros de ribera sobre el río Magdalena, según Robinson Romero, operador turístico de la localidad. Su oferta combina recorridos fluviales, gastronomía basada en pescado, visitas a fincas ganaderas y turismo de naturaleza en la Serranía de las Quinchas. Entre sus atractivos está el cañón de La Cristalina, donde se realizan caminatas de más de una hora, avistamiento de aves y mariposas y visitas a miradores. «En Puerto Boyacá no tenemos ruana, no tenemos papa, no tenemos cebolla. Pero tenemos río Magdalena, tenemos pescado, tenemos cacao, yuca, limón, plátano», señala Romero, al explicar la identidad diferenciada del municipio. Su propuesta se promociona bajo el concepto Río, Selva y Sol, que reúne los principales atributos naturales del territorio.
Del Magdalena Medio a las montañas: una oferta por descubrir
La diversidad climática también forma parte de la propuesta. Romero explica que en el valle de Puerto Boyacá las temperaturas pueden oscilar entre 33 y 38 grados centígrados, mientras que, tras un recorrido de aproximadamente 40 minutos hacia la Serranía de las Quinchas, se pueden encontrar temperaturas cercanas a los 17 grados.
El operador también busca cambiar la percepción de inseguridad que históricamente ha afectado la imagen del municipio. «Le estamos diciendo: no, Puerto Boyacá es una zona amigable», afirma, en referencia a su intención de atraer visitantes. Para llegar desde Bogotá se puede tomar la ruta por Villeta, Honda y La Dorada; desde Medellín también existe conexión terrestre.
Los dos destinos muestran que Boyacá tiene alternativas para distintos perfiles de viajeros: quienes buscan aprender de los saberes campesinos y artesanales pueden encontrar en Tenza una experiencia comunitaria, mientras quienes prefieren el río, la biodiversidad y las caminatas tienen en Puerto Boyacá otra opción. Su participación en Colombia Travel Expo busca acercar estos destinos a nuevos mercados y convertir sus atractivos en oportunidades para las economías locales.
Medellín lidera el turismo regional por segundo año consecutivo
