
La edición 2025 de la BI_AM ha llevado el arte contemporáneo a las nueve subregiones de Antioquia- con mas de 50 actividades gratuitas en 15 municipios, a las cuales han asistido más de 60.000 personas reafirmando un modelo descentralizado que busca democratizar el acceso cultural. Desde Andes hasta Caucasia, la Bienal ha promovido espacios de creación colectiva, talleres y performances abiertos al público.
El 1 de noviembre se inauguró el Laboratorio de Creación Raíces: Arte para la Memoria Viva en el Suroeste, seguido por la muestra Los Mil Rostros de la Libertad en el Bajo Cauca el día 5. En Urabá, el 10 y 11 de noviembre, Apartadó acogerá Retratar-nos: Un gesto de libertad compartido, del colectivo Caras Vemos. Estos hitos consolidan una presencia artística sostenida en el territorio.
“Esta Bienal demuestra que el arte no puede seguir concentrado en las capitales. Estamos construyendo un modelo que reconoce y valora la diversidad territorial de Antioquia”, afirmó Roberto Rave, director del Instituto de Cultura y Patrimonio de Antioquia (ICPA).
Los imperdibles de noviembre y su impacto cultural
La agenda de cierre reúne experiencias para distintos públicos. El 9 de noviembre, los pabellones Antioquia y Bello ofrecerán talleres familiares guiados por mediadores; el 13, Dabeiba será sede de Arquitecturas del Sonido y la Imagen; y el 15, el sector Prado Centro acogerá el documental expandido Ciclones, con sonorización en vivo.
El 16 de noviembre, el ilustrador Zigzzay liderará un taller en el Pabellón Antioquia, mientras que la obra Doña Montaña de Pablo Gómez rendirá homenaje al Túnel de Oriente. Además, El Pájaro Café de Carlos Castro llegará a La Ceja del 18 al 20 de noviembre, antes del evento de clausura en el parqueadero de Coltabaco los días 20, 21 y 22, donde se celebrará el cierre oficial de la Bienal.
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