ANIF advierte crisis energética por menor oferta de gas

ANIF advierte riesgo de gas en Colombia 2026

Colombia enfrentará en 2026 un deterioro creciente de su seguridad energética, impulsado por la menor disponibilidad de gas natural y el aumento de la dependencia de importaciones, lo que eleva el riesgo de desabastecimiento en el corto y mediano plazo, advirtió la Asociación Nacional de Instituciones Financieras (ANIF).

Según el comentario económico “Gas natural: Riesgos para la seguridad energética”, esta situación responde a factores internacionales y estructurales. Por un lado, las tensiones geopolíticas —como el conflicto entre Estados Unidos e Irán— han elevado la volatilidad del gas natural licuado (GNL), especialmente por riesgos en el Estrecho de Ormuz, por donde circula cerca del 20% del gas mundial. Por otro, la participación de las importaciones en Colombia pasó de menos del 3% entre 2015 y 2023 a más del 23% en el primer trimestre de 2026, trasladando mayores costos al sistema energético.

Asimismo, ANIF señala que, a nivel interno, la caída de las reservas y de la producción agrava el panorama. La producción nacional de gas disminuyó 17,1% en 2025 y en febrero de 2026 alcanzó uno de sus niveles más bajos desde 2009. Este deterioro coincide con la intensificación prevista del fenómeno de El Niño, lo que aumenta la presión sobre el sistema eléctrico.

Déficit y costos: señales de alerta

De acuerdo con el Centro Regional de Estudios de Energía (CREE), el abastecimiento de gas natural entrará en una fase crítica a partir de 2026, con probabilidades de déficit mensual de 39% en 2026 y 58% en 2027. En paralelo, cifras de XM advierten un déficit cercano al –2,3% en la energía firme disponible, lo que limita la capacidad de respuesta ante picos de demanda.

En consecuencia, ANIF advierte que el impacto se amplifica porque el sistema eléctrico colombiano depende en gran medida de la generación hidroeléctrica. Cuando hay sequías, el país recurre a plantas térmicas que operan con gas natural. Por tanto, la menor disponibilidad de este combustible, sumada a la necesidad de importar GNL en condiciones de alta volatilidad, incrementa los costos de generación y presiona la inflación.

Además, el retraso en nuevos proyectos energéticos profundiza el problema. Mientras en 2022 solo se incorporó el 28% de la capacidad esperada, en 2026, en lo corrido del año, apenas ha ingresado el 0,6%, lo que reduce el margen de maniobra del sistema.

ANIF advierte impactos económicos

En su comentario, ANIF concluye que el país enfrenta una vulnerabilidad creciente que podría traducirse en mayores costos económicos, presiones inflacionarias y afectaciones al bienestar de los hogares si no se toman medidas oportunas.

En ese sentido, el gremio enfatiza que se requieren acciones inmediatas como preservar los niveles de los embalses, garantizar la operación de las plantas térmicas, asegurar el suministro de gas y acelerar proyectos de generación energética.

Medidas urgentes y efectos en hogares

Finalmente, el análisis de ANIF advierte que el aumento en los costos energéticos podría trasladarse a tarifas más altas para hogares y empresas, afectando el consumo y la competitividad. Además, la mayor dependencia de importaciones expone al país a choques externos y volatilidad de precios.

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