
La inflación anual en Colombia volvió a subir en abril y se ubicó en 5,68%, frente al 5,56% registrado en marzo, de acuerdo con cifras del DANE analizadas por ANIF en su más reciente Comentario Económico. El análisis advierte que la dinámica de precios no afecta igual a todas las regiones del país, ya que mientras ciudades como Medellín, Armenia y Tunja aceleraron con fuerza, Barranquilla y Riohacha registraron desaceleraciones. Además, la inflación acumulada en lo corrido de 2026 llegó a 3,9%, por encima del 3,3% observado un año atrás.
El documento señala que los servicios explicaron más de la mitad del dato anual de inflación, con una contribución de 3,1 puntos porcentuales. En particular, el alquiler de vivienda y los servicios intensivos en mano de obra fueron los rubros de mayor impacto, impulsados por el incremento del salario mínimo. Los servicios explicaron más de la mitad del dato anual, con el alquiler de vivienda y los servicios intensivos en mano de obra siendo los rubros de mayor contribución explicó ANIF.
Asimismo, alojamiento y servicios públicos lideraron las divisiones de gasto con una contribución de 1,3 puntos porcentuales y una variación anual de 4,1%. A esto se sumaron alimentos y bebidas no alcohólicas, con 1,3 puntos y una variación de 6,7%, mientras restaurantes y hoteles aportó 1,1 puntos con una variación de 9,6%. Según ANIF, la presión sobre los precios sigue concentrándose en sectores altamente indexados al salario mínimo y en alimentos como frutas frescas y carne de res.
Inflación no avanza igual en todas las regiones
El análisis regional mostró diferencias marcadas entre las principales ciudades. Medellín registró la aceleración más fuerte entre las grandes capitales, al pasar de 3,0% a 4,4% en la inflación acumulada entre enero y abril. En Bogotá la variación subió de 3,5% a 3,7%, mientras Cali pasó de 3,2% a 4,0%. En el caso de Armenia, aunque tiene menor peso en el IPC nacional, la inflación escaló de 3,1% a 4,6%, impulsada principalmente por alimentos y alojamiento.
De igual forma, Tunja mostró un fuerte aumento en alojamiento y servicios públicos, mientras Pereira, Ibagué y Manizales también reflejaron mayores presiones en alimentos, restaurantes y vivienda. ANIF explicó que estas categorías están “fuertemente asociadas a servicios con alta indexación al salario mínimo”, lo que mantiene presiones inflacionarias más persistentes en algunas regiones del país.
En contraste, Riohacha registró la inflación más baja del conjunto al pasar de 2,8% a 2,2%, favorecida por menores presiones en alimentos y servicios públicos. Barranquilla también moderó su inflación, que bajó de 3,7% a 3,2%, gracias a la caída en los precios de la energía.
