
El DANE informó que la economía colombiana creció 2,2% en el primer trimestre de 2026, por debajo del 2,5% registrado en el mismo periodo de 2025, lo que evidenció una desaceleración y encendió alertas entre los gremios sobre la calidad del crecimiento.
Este resultado se explicó por el impulso de actividades como administración pública, defensa, salud y educación, que crecieron 5,7%, seguido de actividades artísticas y de entretenimiento (3,2%) y comercio, transporte y alojamiento (2,9%). Sin embargo, el dinamismo provino principalmente del gasto público.
El dato se conoció en un entorno de presión fiscal y menor inversión, lo que llevó a los gremios a cuestionar la sostenibilidad de este crecimiento y su capacidad para sostenerse en el mediano plazo.
Gremios advierten por sostenibilidad fiscal
En esa línea, la ANDI aseguró que “Colombia pierde posicionamiento en la región, pasando de ser una economía promisoria con gran atractivo para la inversión, a una con los mayores niveles de riesgo e incertidumbre”.
Asimismo, Bruce Mac Master, presidente del gremio, advirtió que “preocupa la contribución del gasto público en el desempeño económico reciente”, especialmente cuando el déficit fiscal está alrededor del 7%, la caja del Gobierno se encuentra en mínimos históricos y el financiamiento se está realizando con TES a tasas cercanas al 14%.
De igual forma, el dirigente insistió en que el país requiere una estrategia clara de crecimiento, al señalar que “el próximo gobierno debería contar con una clara propuesta de crecimiento, con metas ambiciosas y que le dé tranquilidad y confianza a los mercados”.
Inversión cae y motores siguen apagados
Por su parte, María Claudia Lacouture, presidenta de AmCham Colombia, afirmó que “Colombia crece, y eso hay que reconocerlo”, aunque advirtió que el 2,2% “muestra resiliencia”, pero también evidencia que sectores clave como construcción, agro y minería continúan rezagados.
En consecuencia, la dirigente señaló que el desafío no es solo crecer más, sino hacerlo con bases sólidas, impulsando la inversión privada, la estabilidad jurídica y reglas claras que fomenten la confianza para producir e innovar.
A su vez, Jaime Alberto Cabal, presidente de Fenalco, calificó el resultado como “débil y mediocre crecimiento”, al indicar que el gasto público creció 7,8%, mientras la inversión cayó 3%, lo que compromete la sostenibilidad económica.
Los gremios coinciden en que la economía enfrenta un reto estructural: reducir la dependencia del gasto público y reactivar la inversión como motor de crecimiento sostenible.
Comercio y sector público aportaron 1,7 puntos al PIB de 2025
