
A medida que avanza 2026, el impacto de la reforma laboral, el aumento del salario mínimo y la reducción de la jornada comienza a reflejarse con fuerza en las empresas. Según el más reciente sondeo de Fenalco, el 64% de las compañías ha reducido su planta de personal para enfrentar el incremento de los costos laborales, lo que evidencia un ajuste directo sobre el empleo formal.
En detalle, el 44% de las empresas reporta recortes moderados y un 20% reducciones significativas, lo que confirma una presión sostenida sobre la operación. Además, el estudio muestra que solo el 15% de las compañías estaba preparado para asumir estos cambios, mientras que el 45% reconoce baja o nula capacidad de adaptación, lo que afecta su sostenibilidad. En este escenario, Jaime Alberto Cabal, presidente de Fenalco, advirtió que “las cifras muestran que las empresas están entrando en una etapa de ajuste forzado”.
Por su parte, el 61% de los empresarios reporta aumentos significativos en los costos laborales y otro 32% incrementos moderados. En consecuencia, las compañías han redefinido su estrategia: la automatización (25%), los ajustes de precios (23%) y la reducción de personal (22%) se consolidan como principales medidas. Sin embargo, frente a febrero, se observa un menor traslado de costos a precios y una mayor absorción en los márgenes (11% vs. 22%), lo que evidencia una presión creciente sobre la rentabilidad.
Automatización y ajustes operativos marcan la estrategia empresarial
En este contexto, las decisiones operativas también se han intensificado. El 51% de las empresas ha reducido operaciones en horarios nocturnos, 11 puntos más que en febrero, mientras un 15% adicional planea hacerlo durante el año. Paralelamente, el 53% ha fortalecido procesos de automatización de forma moderada o significativa y otro 16% prevé implementarlos, lo que confirma el protagonismo de la tecnología como respuesta estructural al encarecimiento laboral.
Asimismo, cerca del 80% de las empresas ha ajustado sus planes de contratación para 2026 y apenas un 3% proyecta aumentar su planta de personal. Esta cautela refleja un cambio en las decisiones de inversión y crecimiento, condicionado por el nuevo entorno de costos. “Las empresas ya no solo están ajustando precios o reduciendo gastos. Hoy muchas están sacrificando rentabilidad para evitar decisiones más drásticas, pero esa capacidad tiene un límite”, señaló el vocero de los comerciantes.
En consecuencia, el sondeo advierte riesgos crecientes para la economía formal, entre ellos la pérdida de competitividad frente a la informalidad, la reducción de inversiones y las dificultades para sostener el empleo. “Los costos laborales están generando impactos profundos sobre la estructura empresarial. De mantenerse esta tendencia, el país podría enfrentar un debilitamiento progresivo del tejido productivo”, concluyó Cabal Sanclemente.
