La Pampa, rindió un homenaje a Jaime Jaramillo Panesso, uno de los principales impulsores del tango en Medellín, en un evento realizado en su sede de Las Palmas como parte del Festival Internacional del Tango. La celebración reunió a familiares, representantes culturales, empresarios y periodistas en una noche que combinó música, gastronomía y tradición.
El encuentro se desarrolló en el marco de un festival que completa cerca de 20 años posicionando a la ciudad como referente internacional del tango. En este escenario, el restaurante se integró como actor del ecosistema cultural, destacando la articulación entre sector privado y cultura.
La velada incluyó presentaciones musicales, parejas de baile y una oferta basada en asado argentino y Ron Medellín Solera 19 años.
El homenaje resaltó la influencia de Jaime Jaramillo en la consolidación del tango como identidad cultural de Medellín. Desde la Asociación Gardeliana, de la cual fue miembro, recordaron su sensibilidad literaria con el verso: “Era más blanda que el agua, que el agua blanda. Enseguida se tomó la pócima que rebosaba el vaso. Nadie le ha podido sacar de las entrañas ese tango, el mismo tango que canta mañana, tarde y noche, tantas veces, que ya es caso médico y de policía”, evocando así su vínculo profundo con este género.
Cultura, empresa y legado
Durante el evento, Marco Aurelio Torres, fundador del Grupo La Pampa, destacó el impacto de Jaramillo en la construcción de paz y cultura en el país: “Es un legado que nunca va a ser olvidado”. Asimismo, enfatizó su resiliencia tras el asesinato de su hijo, lo que fortaleció su compromiso con la reconciliación en Colombia.
Por su parte, Fernando Gagliadi, director comercial del grupo, explicó que la participación en el festival responde a una estrategia empresarial vinculada al entretenimiento y la cultura: “Es un orgullo para nosotros brindar ceremonia y homenaje al gran legado del patriarca Jaime Jaramillo Paneso”. Además, señaló que la empresa ha sido convocada por la Alcaldía en sus 15 años de trayectoria para representar este evento internacional.
En términos económicos, La Pampa ha consolidado una oferta cultural que impacta directamente el consumo en sus siete sedes —tres en Laureles, tres en El Poblado y una en Envigado—, integrando más de 10 agrupaciones musicales y un equipo con entre 60% y 70% de talento argentino. Esta apuesta ha dinamizado la experiencia gastronómica y ha fortalecido la conexión cultural entre Colombia y Argentina.
El tango como identidad, cultural y paz
Juan Fernando Jaramillo, hijo del homenajeado, explicó que el auge del tango en Medellín se remonta a las tertulias del siglo pasado, especialmente tras la muerte de Carlos Gardel. “Mi padre y Leonardo Nieto recogen un portento intelectual dentro de la cultura tanguera y empujan eso con escuelas y bares de tango”, afirmó.
Ese impulso permitió que hoy la ciudad conserve una tradición activa que se traduce en eventos, academias y espacios comerciales que giran alrededor del tango. En consecuencia, esta dinámica no solo preserva patrimonio cultural, sino que también genera actividad económica en sectores como turismo, gastronomía y entretenimiento.
Además, destacó la faceta de Jaramillo como hombre de diálogo en medio del conflicto: “Tenía unas herramientas intelectuales para acercar las partes”, aunque lamentó que el país no haya consolidado una paz duradera. Esta visión refuerza el valor del legado más allá de la cultura, proyectándolo hacia la construcción social.
