
El sector cafetero colombiano activó un plan de preparación ante la confirmación del fenómeno de El Niño, en el segundo semestre de 2026, que traerá más temperatura, menos lluvias y mayor radiación solar. La Federación Nacional de Cafeteros (FNC) lidera estrategias técnicas y productivas para mitigar impactos negativos y, al mismo tiempo, aprovechar posibles efectos favorables en algunas regiones.
El fenómeno no afecta de forma homogénea al país. Mientras en zonas húmedas podría mejorar la floración y el llenado del grano, en regiones secas la falta de agua puede causar daños físicos en el café. En este escenario, la FNC insiste en monitorear los boletines agrometeorológicos de Cenicafé para anticipar decisiones productivas. “La primera tiene que ver con estar muy pendientes de los boletines agrometeorológicos y determinando cómo se está desarrollando ese fenómeno”, explicó Álvaro Gaitán, gerente técnico de la entidad.
Además, el gremio recomienda adelantar fertilizaciones durante el primer semestre, cuando aún hay lluvias, y reforzar el control de la broca. “Es muy importante que la broca no se nos suba de un 5% de infestación”, advirtió Gaitán, al señalar que las altas temperaturas aceleran la proliferación del insecto. También se prioriza la protección de cultivos jóvenes con sombríos transitorios para evitar daños por radiación solar.
Apoyo técnico y oportunidades productivas
En paralelo, la institucionalidad cafetera despliega acompañamiento técnico a través del servicio de extensión y Cenicafé. Este apoyo se enfoca en municipios con precipitaciones críticas —inferiores a 17 mm anuales— y en zonas donde las lluvias podrían caer hasta 30%, lo que elevaría el riesgo de estrés hídrico. “Va a estar tanto Cenicafé como el equipo de extensión muy atentos para apoyar a los caficultores”, afirmó Gaitán.
En Antioquia, por ejemplo, ya se evidencian reducciones de lluvia de hasta 80% en meses clave y aumentos de temperatura de +1,8°C frente al promedio histórico, lo que obliga a ajustar prácticas productivas. Sin embargo, el fenómeno también abre oportunidades: mayor radiación puede favorecer el crecimiento y generar floraciones más concentradas. “Podemos tener en muchos lugares producciones superiores a años neutros”, indicó el directivo.
No obstante, la Federación advierte que el reto será mantener la calidad del grano. Por ello, se recomienda reforzar procesos de selección para evitar granos defectuosos derivados de la falta de agua. Asimismo, se proyecta que estas floraciones concentradas impacten positivamente la cosecha del primer semestre de 2027.
Elecciones cafeteras marcan el rumbo
Por otra parte, el sector se prepara para las elecciones cafeteras de septiembre, un proceso clave para definir el liderazgo gremial de los próximos cuatro años. Según la FNC, el censo cafetero registró un aumento cercano a 4% en votantes habilitados, lo que refleja mayor participación. “Estos representantes van a llevar las riendas de la Federación”, destacó Gaitán.
En síntesis, el sector cafetero enfrenta el fenómeno de El Niño con una combinación de prevención técnica, acompañamiento institucional y planificación productiva. Aunque persisten riesgos por sequía y plagas, las estrategias buscan proteger la productividad, aprovechar condiciones favorables y fortalecer la gobernanza gremial en un año decisivo.
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