El Niño entra en fase de maduración

El Niño elevará temperaturas en el Valle de Aburrá
Daniel Ruiz Carrascal, coordinador del SIATA advierte por impactos de El Niño

El Área Metropolitana del Valle de Aburrá, a través del SIATA, alertó sobre la llegada del fenómeno de El Niño en el segundo semestre del año, con una alta probabilidad de que alcance una intensidad entre moderada y muy fuerte. Daniel Ruiz Carrascal, coordinador del sistema, explicó que “El Niño es un calentamiento inusual de las porciones central y oriental del océano Pacífico Tropical” y advirtió que sus efectos se intensificarán hacia finales de 2026.

Según Ruiz, actualmente el fenómeno está en proceso de maduración, lo que implica un aumento progresivo de la temperatura del océano. “Los modelos proyectan que el máximo calentamiento se registraría entre noviembre, diciembre y enero”, señaló. En consecuencia, los mayores impactos en Colombia suelen presentarse entre los trimestres diciembre-enero-febrero y marzo-abril-mayo, cuando se consolidan los efectos sobre el clima regional.

Además, explicó que este calentamiento permite clasificar el fenómeno en cuatro categorías: débil, moderado, fuerte y muy fuerte. “Para finales del presente año, lo que indican los modelos es una alta probabilidad de que se ubique entre las categorías moderada, fuerte o muy fuerte”, reiteró Ruiz, lo que incrementa la necesidad de medidas preventivas en el territorio.

Junio combina calor y lluvias por variabilidad climática

Aunque se prevé una reducción de lluvias en el segundo semestre, junio presenta simultáneamente calor y precipitaciones. Ruiz aclaró que este comportamiento es normal y no responde directamente a El Niño. “Hace parte de la variabilidad climática natural, se presentan eventos de precipitación asociados a ondas tropicales o frentes del este, que traen alta humedad al territorio”, explicó.

En ese sentido, aunque el trimestre junio-julio-agosto proyecta lluvias por debajo de lo normal, estos eventos puntuales generan episodios de lluvia. Sin embargo, el fenómeno de El Niño sí está asociado a una disminución estructural de los acumulados de precipitación y a un incremento en las temperaturas medias, lo que tendrá efectos más visibles en los próximos meses.

Adicionalmente, Ruiz insistió en que el fenómeno no se comporta igual en todas las regiones. “Los efectos en Colombia son diferentes a los que se presentan en Perú, incluso dentro del país varían entre regiones”, afirmó, lo que implica que el Valle de Aburrá enfrentará impactos específicos.

Impactos en agua, energía y decisiones ciudadanas

Para el Valle de Aburrá, el panorama incluye un aumento en las temperaturas máximas diarias y posibles reducciones en los caudales de los ríos. “Se espera un incremento importante en las temperaturas… además, podría haber una disminución en los caudales, lo que impactaría la generación de energía y el suministro de agua potable”, advirtió Ruiz.

Este escenario tiene implicaciones económicas directas: menor disponibilidad hídrica puede presionar costos de energía y afectar sectores productivos dependientes del agua. Por eso, desde el SIATA se insiste en la gestión del riesgo basada en prevención, educación e información.

Frente a este panorama, la recomendación central es clara. “La principal recomendación es implementar de manera constante planes de ahorro y uso eficiente del agua”, indicó Ruiz. Esta medida, además de mitigar impactos, permite anticiparse a posibles restricciones y mantener la estabilidad en el consumo.

“Tenemos una matriz que nos permite afrontar El Niño ” Ricardo Sierra

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