
Colombia Inteligente, el Consejo Mundial de Energía Colombia y FISE reunieron en Medellín a empresarios, expertos y consumidores durante ConMienergía, el Congreso de los clientes industriales, comerciales y residenciales de energía, un espacio que busca transformar el papel del usuario final dentro del sistema eléctrico. El evento, realizado en el Centro Empresarial de la Cámara de Comercio de Medellín para Antioquia, puso sobre la mesa una premisa: el consumidor dejó de ser únicamente quien paga la factura para convertirse en un actor capaz de gestionar, ahorrar e incluso producir energía.
Del consumidor pasivo al prosumidor
La gerente de FISE, Ana Cristina Rendón, explicó que el congreso nació para llenar un vacío que existía en el sector energético. «Este es un evento disruptivo porque el sector eléctrico no tenía un espacio donde el consumidor final fuera el protagonista, donde pudiera sentarse a aprender qué puede hacer hoy para manejar eficientemente su consumo de energía eléctrica», afirmó.
La directiva destacó que el usuario ya puede tomar decisiones que impactan tanto su bolsillo como el funcionamiento del sistema eléctrico. Instalar paneles solares, utilizar iluminación LED, adquirir vehículos eléctricos o entregar excedentes de energía a la red son algunas de las alternativas que consolidan el concepto de prosumidor, es decir, una persona que consume y también puede producir energía.
Rendón recordó que este aprendizaje cobra mayor importancia ante la llegada de un nuevo fenómeno de El Niño, escenario que podría incrementar los costos de la energía. «Si las personas aprenden desde ahora pequeñas acciones para ahorrar energía, podrán mitigar esos efectos», señaló.

Humanizar la energía para ahorrar
Uno de los ejes centrales del encuentro fue la denominada humanización de la energía, concepto impulsado por el Consejo Mundial de Energía Colombia.
Su director ejecutivo, Daniel Díaz, explicó que el propósito consiste en acercar los temas energéticos al ciudadano común y eliminar la percepción de que únicamente pertenecen al ámbito técnico. «La energía no debe verse únicamente como una factura que pagar, sino también como una oportunidad para ahorrar y generar beneficios económicos. Hoy cualquier ciudadano puede ser generador, consumidor, gestionar su consumo e incluso convertir la energía en una oportunidad para su bolsillo», afirmó.
Según Díaz, el evento fue concebido precisamente para acercar estos conocimientos a consumidores, comerciantes y empresarios interesados en reducir sus costos energéticos y participar activamente en la transición energética.
El Niño aumenta la necesidad de ahorrar energía
La realización de ConMienergía coincide con un momento de especial atención para el sistema eléctrico colombiano debido a la aproximación de un nuevo fenómeno de El Niño.
Frente a este panorama, Daniel Díaz advirtió que el país necesitará fortalecer la infraestructura y la capacidad de generación, pero también dependerá del comportamiento de los consumidores. «Vamos a necesitar incrementar la infraestructura, la inversión y la capacidad de generación, pero también será indispensable que los consumidores adoptemos medidas de ahorro para evitar situaciones como un posible racionamiento», indicó.
El dirigente agregó que reducir el consumo no solo contribuye a preservar la estabilidad del sistema eléctrico, sino que también representa un alivio para el presupuesto de hogares y empresas.
Eficiencia energética, una tarea pendiente
Las organizaciones promotoras del evento coinciden en que uno de los principales desafíos sigue siendo la eficiencia energética.
Daniel Díaz explicó que buena parte del consumo innecesario proviene de hábitos cotidianos como dejar luces encendidas, abrir constantemente la nevera, mantener equipos conectados sin utilizarlos o emplear la lavadora para cargas pequeñas. «Existe un enorme potencial de ahorro simplemente mediante una mayor conciencia sobre la forma en que utilizamos la energía», afirmó.
Por su parte, Ana Cristina Rendón señaló que durante tres décadas las grandes industrias han desarrollado capacidades para administrar eficientemente su consumo, mientras que el consumidor residencial y las pequeñas empresas apenas comienzan ese proceso. En ese sentido, recordó que programas como Comunidades Energéticas y Colombia Solar buscan ampliar la participación de los ciudadanos, aunque todavía hacen falta recursos, capacitación y mayor conocimiento para acelerar la adopción de estas tecnologías.
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