
La revaluación del peso colombiano comienza a modificar las decisiones de empresas y consumidores. Según Alejandro Escobar Correa, gerente estratégico de Sectorial, la tasa de cambio podría cerrar este año entre $3.100 y $3.300, mientras que para 2027 proyecta un nivel cercano a $3.500, siempre que el Banco de la República no aumente sus compras de dólares. «La tasa de cambio se calcula con base en las operaciones de compra y venta de dólares realizadas por los intermediarios del mercado financiero», explicó el analista, al señalar que el comportamiento del mercado depende de factores como exportaciones, importaciones, remesas, inversión extranjera y el desempeño de la economía de Estados Unidos.
El especialista indicó que la caída del dólar responde también a un cambio en la estrategia de los bancos centrales del mundo, que han incrementado sus reservas en oro y reducido su exposición a la moneda estadounidense. A ello se suma el menor dinamismo de la economía de Estados Unidos, que ha debilitado el dólar frente a otras divisas, incluido el peso colombiano. «Si a Estados Unidos no le va bien, el dólar tiende a depreciarse frente a otras monedas, como el peso colombiano», afirmó Escobar.
En ese escenario, el Banco de la República decidió intervenir directamente el mercado cambiario mediante un programa para acumular hasta US$4.000 millones en reservas internacionales, con el propósito de fortalecer la liquidez externa del país y reducir la volatilidad de la tasa de cambio. Para Escobar, esta decisión marca un cambio frente a años anteriores. «Después de mucho tiempo, el Banco de la República decidió intervenir directamente en el mercado cambiario. La compra de US$4.000 millones refleja la preocupación del Banco por la rápida caída de la tasa de cambio.
Asimismo, advirtió que, si el dólar continúa descendiendo, la autoridad monetaria podría realizar nuevas compras de divisas. «Todo dependerá de si la tasa de cambio continúa bajando y no logra estabilizarse cerca de los $3.300», precisó.
Ganadores y perdedores del dólar barato
La revaluación del peso genera oportunidades, pero también desafíos para distintos sectores de la economía. De acuerdo con Sectorial, los principales beneficiados son las empresas importadoras, especialmente las vinculadas con vehículos, motocicletas, electrodomésticos y tecnología, debido a la reducción en los costos de compra en el exterior. «También representa una oportunidad para que las empresas renueven tecnología y mejoren su productividad», aseguró Escobar. En contraste, los exportadores de materias primas como café y banano enfrentan menores ingresos por cada dólar recibido, mientras que los floricultores deben asumir un doble reto al combinar un dólar más barato con nuevos aranceles impuestos por Estados Unidos.
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