
El Gobierno Nacional, presentó la ruta para reconstruir las zonas afectadas por el terremoto, que contempla subsidios de arriendo, alivios en servicios públicos, apoyo empresarial para retirar escombros y un diagnóstico territorial para determinar qué viviendas requieren mejoramiento y cuáles deberán ser reconstruidas. Según el presidente Abelardo de La Espriella, la emergencia deja 44.936 familias afectadas, 281 fallecidos, 3.971 heridos y 379 desaparecidos.
La dimensión de los daños también incluye 10.677 viviendas destruidas y 65.841 averiadas, además de 127 edificios colapsados, 2.136 centros educativos comprometidos, 1.168 centros comunitarios afectados y 236 centros de salud averiados. A esto se suman 34 puentes vehiculares afectados, 198 vías, 71 acueductos en riesgo y cinco aeropuertos con averías.
Mientras avanza la reconstrucción, la prioridad inmediata sigue siendo la búsqueda y rescate. David Santiago Tamayo Roldán, director general de la UNGRD, explicó que los equipos nacionales e internacionales continúan trabajando en espacios confinados. “La consigna es no dejar de buscar y encontrar a todas esas personas que están reportadas como desaparecidas”, afirmó.
Dos fases para recuperar las viviendas
El ministro de Vivienda, Ciudad y Territorio, Jaime Andrés Beltrán Martínez, explicó que la intervención tendrá tres momentos iniciales. El primero contempla un subsidio de arriendo para las familias que quedaron sin techo y un alivio para el pago de servicios públicos, cuya reglamentación se esperaba mediante decreto.
El segundo componente incorpora al sector privado con maquinaria amarilla para apoyar la remoción de escombros y un Banco de Materiales que, mediante alcaldías y gobernaciones, permita generar soluciones. Además, desde la siguiente semana se desplegará un equipo de profesionales para establecer cuántas viviendas necesitan mejoramientos y cuántas requieren reconstrucción.
El tercer componente define la recuperación habitacional en dos fases. La primera estará orientada al mejoramiento de viviendas mediante la concurrencia de empresas privadas, Gobierno y entidades territoriales, con apoyo de la banca a través de tasas bajas y de las aseguradoras. La segunda será de largo plazo y buscará que las familias que perdieron sus casas puedan acceder nuevamente a vivienda, mejoramientos y servicios públicos, con participación de empresarios, entidades territoriales y cajas de compensación.
Gobierno busca sumar al sector privado
El plan parte de una premisa planteada por el presidente: “Esta tragedia no la vamos a superar solos, como Gobierno. Necesitamos a la empresa privada para reconstruir entre todos a Colombia”. Por eso, el Ejecutivo convocó a las principales empresas constructoras y a los gremios del sector para articular recursos, capacidades y soluciones frente a los daños ocasionados por el terremoto.
Para las familias afectadas, el alcance del plan será determinante porque establece una ruta diferenciada entre la atención inmediata y la recuperación de las viviendas. Asimismo, para empresas constructoras, bancos, aseguradoras, alcaldías y gobernaciones, la estrategia abre espacios de participación en la reconstrucción, especialmente en vivienda, materiales, maquinaria y financiación.
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