
La economía de Antioquia crecerá 2,8% en 2026, según el informe Antioquia, una economía resiliente, elaborado por la Cámara de Comercio de Medellín para Antioquia. El resultado refleja el desempeño de sectores como industria, comercio y construcción, además del comportamiento de las exportaciones, el empleo y la creación de empresas, en un año marcado por presiones sobre las tasas de interés, la tasa de cambio y la inflación.
Construcción y empleo sostienen la actividad
De acuerdo con Fredy Pulgarín Sierra, vicepresidente de Desarrollo Empresarial y Competitividad, la economía regional comenzó 2026 con dificultades, especialmente en construcción, pero durante el primer semestre mostró señales de recuperación. “Cerramos un primer semestre con un crecimiento en general bastante bueno”, señaló.
El directivo destacó que la industria mantiene su ritmo, el comercio registra un comportamiento positivo y los sectores vinculados con la internacionalización —como turismo, exportaciones e inversión extranjera— continúan creciendo. Sin embargo, la revaluación del peso frente al dólar comienza a moderar el ritmo de expansión de actividades como el turismo y las exportaciones, por lo que la curva de crecimiento empieza a aplanarse. Además, la creación de empresas presenta una evolución favorable y la tasa de desempleo permanece en niveles históricamente bajos y por debajo del promedio nacional.
La construcción, uno de los sectores que comenzó el año con mayores dificultades, también presenta señales de recuperación. Según la información entregada por la Cámara, la dinámica está relacionada con las inversiones de la Gobernación de Antioquia y el Distrito de Medellín, que ascienden a $17 billones durante este cuatrienio y que incluyen proyectos como el Túnel del Toyo y el Metro de la 80.
Empresarios enfrentan tasas, inflación y dólar
Pulgarín atribuyó parte de la capacidad de Antioquia para sostener su crecimiento a la respuesta empresarial frente a las dificultades. “Nuestros empresarios siguen siendo empresarios muy resilientes. Han hecho todo lo posible por mantenerse en el mercado”, afirmó.
A esa capacidad se suman, según el directivo, la inversión pública local y regional, el trabajo entre los sectores público y privado y una mayor articulación entre instituciones empresariales. Estos factores han permitido sostener la actividad pese a un escenario marcado por deuda pública, tasas de interés, inflación y una coyuntura internacional compleja.
En turismo, entretanto, la tasa de cambio se convirtió en uno de los principales desafíos. Pulgarín explicó que el comportamiento del sector equivale al de una exportación de servicios y que la depreciación o apreciación del peso puede modificar su dinámica. Los exportadores también han tenido que ajustar gastos, invertir en tecnología y reducir márgenes para enfrentar este escenario.
Lina Vélez destaca la resiliencia empresarial
Para Lina Vélez de Nicholls, presidenta ejecutiva de la Cámara de Comercio de Medellín para Antioquia, la capacidad empresarial explica buena parte del comportamiento regional. “Los empresarios antioqueños lograron mantenerse vigentes”, afirmó al referirse a sectores como oro, minerales, banano, flores y construcción.
Vélez también puso el foco en la inversión pública como soporte de la actividad económica. Según la presidenta ejecutiva, la Gobernación de Antioquia y el Distrito de Medellín concentran $17 billones de inversión durante el cuatrienio, recursos que han contribuido a mantener activos sectores vinculados con infraestructura y construcción.
La dirigente resumió su visión sobre la estructura productiva regional con una frase: “Lo que Antioquia tiene sepultado son empresas, sin importar el tamaño, sin importar el sector”. A su juicio, esas compañías constituyen la base que ha permitido sostener el crecimiento de la economía regional.
Empresas sostienen crecimiento de Antioquia: balance Cámara de Comercio de Medellín
