
La XVII edición del Concurso Nacional de Novela y Cuento de la Cámara de Comercio de Medellín para Antioquia, reconoció a Felipe Martínez Pinzón, autor de El álbum de Magdalena, en la categoría de novela, y a Daniel de Jesús Hinojosa Rodríguez, con Petite Zapote, en cuento.
La convocatoria recibió 1.843 textos: 952 novelas y 891 cuentos, enviados por autores de 26 municipios de Colombia y de 16 países. Todos los participantes son ciudadanos colombianos y, del total de postulaciones, 72% correspondió a hombres y 28% a mujeres. La cifra representa una participación significativamente superior a la registrada en ediciones anteriores.
El crecimiento también modificó la operación del concurso. Mario Jursich Durán, integrante del jurado, destacó el aumento de participantes y señaló que esto obligó a ampliar el número de jurados. “La consolidación del concurso es total. Ya el solo número de la participación es una cosa abrumadora”, afirmó.
Las obras que convencieron al jurado
En El álbum de Magdalena, el jurado resaltó la decisión de abordar un episodio poco explorado de la historia colombiana: el lazareto de Agua de Dios y el paisaje del Magdalena Medio. Según el acta, la obra presenta “una novela de notable construcción literaria, capaz de explorar un episodio poco frecuentado de nuestra historia sin convertirlo en simple materia documental”.
En la categoría de cuento, Petite Zapote fue seleccionado por “la inventiva verbal y la voluntad, sostenida a lo largo del libro, de concebir cada cuento como un artefacto narrativo”. El jurado también destacó su libertad formal, el humor y la capacidad del lenguaje para construir las historias.
Jursich, señaló que en esta edición encontró además una diversidad temática que refleja cambios sociales. Entre los manuscritos que leyó, identificó al menos diez que abordaban literariamente la pedofilia desde perspectivas diferentes. “La sociedad cambia, en la sociedad hay temas dolorosos y difíciles, y la literatura los tiene que explorar”, sostuvo.

Un reconocimiento más allá del premio
Cada ganador recibirá $25 millones y la publicación de su obra con Penguin Random House Colombia. Esta edición también reconoció a los autores de las 17 obras finalistas de novela y 15 de cuento. Para Jursich, llegar a esa instancia entre más de 1.800 trabajos representa un logro y puede convertirse en una herramienta para los escritores que buscan abrirse camino en el sector editorial.
“Quedar uno de finalista entre 1.800 libros, pues yo creo que eso no es precisamente un fracaso. Entonces nos pareció importante resaltarlo”, explicó. Además, destacó que la certificación puede servir a los autores para presentarse ante editoriales o aspirar a becas.
La Cámara de Comercio mantiene, además, una alianza con Penguin Random House Colombia. La editorial no participa en la selección de los ganadores: recibe las obras premiadas y se encarga del proceso editorial, incluida su edición, impresión, lanzamiento y promoción.
Un concurso con 35 años de historia
El Concurso Nacional de Novela y Cuento, nació en 1991 y hace parte de los seis programas de estímulos que lidera la Cámara de Comercio de Medellín para Antioquia. En sus 35 años de historia ha recibido más de 9.000 obras, premiado 38 textos y contado con 54 jurados nacionales e internacionales.
Para Nathalia Figueroa, vicepresidenta de Proyección Corporativa y Entorno de la Cámara, hay tres elementos que resultan fundamentales en este proceso. El primero es que solo participan escritores colombianos. El segundo es que las obras se presentan bajo seudónimo, un mecanismo que busca garantizar que los jurados evalúen los textos sin conocer quién está detrás de ellos.
“El jurado nunca conoce quién está detrás de ese pseudónimo, si es un hombre, si es una mujer, si es un autor reconocido o si es un académico. No tiene esa información”, explicó Figueroa. A esto se suma un tercer elemento: los nombres de los jurados no se conocen con antelación, una medida que busca preservar la independencia y tranquilidad de quienes durante ocho meses tienen a su cargo la lectura y evaluación de las obras.
La organización también conforma un jurado diverso, integrado por escritores y personas con experiencia editorial, con participación nacional e internacional y diferentes edades y aproximaciones a la literatura. Cada jurado lee, en promedio, 200 obras antes de seleccionar aquellas que avanzan a las etapas finales. “A los jurados les expresamos nuestro reconocimiento y agradecimiento por ese trabajo”, señaló Figueroa.
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