
¿Cómo se lidera una escuela en medio de la incertidumbre? ¿Qué necesita quien lidera para acompañar el aprendizaje de otros? Estas preguntas marcaron Deeper Learning LATAM 2026, el encuentro latinoamericano que reunió durante dos días en Medellín a 1.000 maestros, directivos, estudiantes y agentes educativos y culturales. La cita puso sobre la mesa un desafío que trasciende las aulas: formar personas capaces de comprender lo que aprenden, aplicar conocimientos a situaciones reales y resolver problemas complejos en una sociedad donde la inteligencia artificial transforma el acceso y la producción de información.
La conversación adquiere relevancia porque el aprendizaje profundo, o Deeper Learning, busca superar una educación centrada exclusivamente en memorizar contenidos y repetir información. Su propósito es desarrollar conocimientos sólidos, pensamiento crítico, colaboración, comunicación y autonomía para aprender. La propuesta está vinculada a la experiencia de High Tech High, una red de colegios de San Diego, California, reconocida por su modelo de aprendizaje basado en proyectos.
En un entorno de inteligencia artificial, el reto consiste en que los estudiantes no solo accedan a respuestas, sino que puedan cuestionarlas, evaluar evidencias y utilizar lo aprendido para tomar decisiones. Medellín se convirtió en sede de Deeper Learning en América Latina gracias a la alianza entre High Tech High Graduate School of Education, Parque Explora, Comfama y Cosmo Schools, una articulación que permite conectar experiencias internacionales con los desafíos educativos de la región.
Liderar también significa cuestionar lo aprendido
La agenda internacional contó con Mar Cano, consultora española con cerca de 20 años de experiencia en ecosistemas educativos de Europa, África, Asia y América; María Acaso, profesora de la Universidad Complutense de Madrid y fundadora de Pedagogías Invisibles, y Carlos Almela, responsable de Educación y Mediación en Hablarenarte. Acaso y Almela presentaron Contra el esfuerzo, una invitación a cuestionar una educación centrada en la productividad y abrir espacio a la dedicación, el cuidado, el gozo y la ecología. “América Latina tiene mucho que aportar al mundo en educación. Aquí la escuela ha sido escenario de construcción de paz y de pensamiento crítico, incluso en medio de la violencia”, afirmó Acaso.
En su tercera edición latinoamericana, el encuentro recibió 191 propuestas de ocho países y 11 departamentos colombianos, de las cuales surgió una programación de 26 talleres y 27 inmersiones. La agenda abordó, además, el uso de datos para tomar decisiones, la inteligencia artificial en el aula, el bienestar docente y la educación rural.
La experiencia también planteó la necesidad de construir soluciones desde el intercambio entre instituciones con realidades distintas. “Liderar el aprendizaje hoy también significa tener la capacidad de salir de la propia institución para escuchar otras experiencias y poner en duda algunas de las certezas con las que hemos educado”, afirmó Lorena Avilés, subdirectora de Transformación Educativa de Cosmo Schools.
A este encuentro también se sumó el apoyo de entidades públicas, fundaciones y organizaciones del sector educativo, entre ellas la Gobernación de Antioquia, las alcaldías de Medellín e Itagüí, MOVA, Fundación Grupo EPM y Fundación SURA
Cosmo Schools impulsa una relación consciente con la tecnología desde la infancia
