Turismo y fiesta hacen florecer a Calle Flora en Medellín

Turismo nocturno dispara ocupación hotelera en Medellín
Turistas internacionales impulsan la ocupación hotelera en Medellín.

El hotel Calle Flora, en Medellín, alcanzó niveles de ocupación de hasta 100% impulsado por turistas que llegan a la ciudad atraídos por la vida nocturna y los eventos masivos, consolidando en menos de un año una rápida penetración en el mercado hotelero local.

Según explicó Juan Andrés Tamayo, la ocupación más alta se registró a principios de año con el concierto de Bad Bunny, cuando alcanzaron el 100%. Además, superaron el 90% durante la Feria de las Flores y, en abril de este año, volvieron a niveles entre 90% y 100%. “Hemos tenido el mayor pico en enero, con el efecto Bad Bunny en Medellín, cuando alcanzamos el 100% de ocupación”, afirmó.

La dinámica reciente confirma la tendencia. Actualmente, el hotel reporta una ocupación superior al 65% mensual y más del 70% en semanas con conciertos como los de Grupo Firme y Ryan Castro. Esto se explica porque el establecimiento apunta a un perfil específico: viajeros entre 35 y 60 años, principalmente de Estados Unidos y Europa, que “vienen a disfrutar la ciudad, especialmente la vida nocturna, más que a descansar como en un resort”.

Balance, retos e inversiones

En cerca de 10 meses de operación, Calle Flora ya se ubica en el promedio de ocupación de la ciudad, lo que evidencia una rápida aceptación del mercado. De hecho, el hotel genera cerca de 25 empleos directos y ha capitalizado la creciente llegada de turistas internacionales. “La ocupación ha sido un factor muy positivo , ya estamos dentro del promedio de ocupación de la ciudad”, señaló Tamayo.

Sin embargo, el principal reto ahora es sostener esa demanda con una oferta de valor diferenciada. En ese sentido, el hotel busca consolidar una experiencia integral que combine entretenimiento y descanso dentro de sus instalaciones. “El reto es corresponder esa ocupación con una experiencia integral, desde la piscina, el rooftop, el desayuno y el spa”, agregó el directivo.

Por otro lado, la estrategia incluye inversiones en nuevas experiencias como spa capilar, brunch y mejoras en la oferta gastronómica, combinando estándares internacionales con productos locales. Además, el hotel explora alianzas con aerolíneas y aprovecha plataformas como Airbnb como canal de visibilidad. Las tarifas actuales parten de $355.000 y pueden llegar hasta $700.000, dependiendo del tipo de habitación.

Impacto y lectura económica

Este comportamiento refleja un cambio en el turismo de la ciudad, donde la oferta hotelera se ajusta a visitantes que priorizan ocio, eventos y vida nocturna. En consecuencia, la ocupación hotelera se vuelve cada vez más dependiente de la agenda cultural y de espectáculos, lo que abre oportunidades de ingresos, pero también aumenta la volatilidad de la demanda.

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