
La presidenta ejecutiva de la Cámara de Comercio Colombo Americana (Amcham), María Claudia Lacouture, advirtió desde Medellín, que la relación entre Colombia y Estados Unidos sigue siendo estratégica, pero está subejecutada, por lo que el principal reto del próximo Gobierno será generar confianza y destrabar la agenda bilateral.
En ese sentido, explicó que, aunque la relación se mantiene bajo parámetros estables, enfrenta desafíos en su implementación. “Lo que está es subejecutada y parte del ejercicio es cómo logramos generar confianza dentro de un proceso de interés común”, afirmó. Además, subrayó que la cooperación en seguridad sigue siendo un eje central, dado que Estados Unidos prioriza la estabilidad del hemisferio.
De hecho, Colombia continúa siendo un socio clave en ese frente. Por ello, Lacouture insistió en que la tarea inmediata será “escalarla, destrabarla y volverla nuevamente una relación basada en el interés común de los dos países”, lo que implica fortalecer su carácter operativo y pragmático.
Empresarios sostienen la relación
Por otra parte, la dirigente gremial destacó que el sector empresarial ha sido determinante para mantener activa la relación bilateral, incluso en medio de tensiones políticas. “El año pasado desarrollamos una diplomacia comercial que permitió separar lo político de lo comercial”, señaló.
Asimismo, aseguró que los resultados ya son visibles. “Hoy estamos viendo que la relación, no es solamente un acuerdo comercial: es una red de ingresos que se está generando para los colombianos”, explicó, al tiempo que enfatizó que los empresarios son actores indispensables para sostener y ampliar estos beneficios.
Este punto resulta clave para la toma de decisiones, ya que evidencia que la relación comercial no solo impacta exportaciones, sino también ingresos y actividad productiva. En consecuencia, fortalecer los vínculos empresariales aparece como una estrategia concreta para mitigar riesgos políticos y mantener el flujo económico bilateral.
Tipo de cambio: sin punto ideal
En materia cambiaria, Lacouture fue enfática en señalar que no existe una tasa de cambio óptima para todos los actores económicos. “Esa es una pregunta de bola de cristal”, afirmó, al referirse a cuál sería el nivel ideal para los exportadores.
Sin embargo, precisó que una tasa favorable debe permitir competitividad en ingresos para los exportadores, sin desconocer el impacto sobre los importadores. En particular, recordó que el 70% de lo que importamos de Estados Unidos no se produce en Colombia, lo que resulta esencial para los procesos productivos internos.
En consecuencia, advirtió que privilegiar solo un sector puede generar distorsiones. “No hay una tasa de cambio buena para todo el mundo. Lo que sí debe existir es una tasa de cambio que refleje el valor real del mercado”, puntualizó, marcando una hoja de ruta basada en equilibrio y eficiencia económica.
