Vivienda: tres retos clave para próximo presidente

Retos de vivienda en Colombia 2026
Caída en compras impulsa arriendo en Colombia

El sector vivienda en Colombia enfrenta una fuerte contracción que obliga a replantear las prioridades del próximo presidente, con tres desafíos centrales: financiación, confianza y acceso viable. Entre 2022 y febrero de 2026, más de 134.000 hogares desistieron de comprar vivienda, mientras las ventas de vivienda nueva cayeron 14,7% y las iniciaciones de obra se desplomaron 45%, según Camacol.

Esta situación responde a una combinación de factores económicos y políticos. Por un lado, el aumento en tasas de interés y la reducción de subsidios han encarecido el crédito hipotecario; por otro, los precios de vivienda siguen creciendo por encima de la inflación, con incrementos de hasta 13% en lo corrido del año. Además, el país entra en un ciclo electoral que incrementa la incertidumbre en decisiones de largo plazo.

En ese escenario, la demanda se ha transformado. Actualmente, el 71% de los usuarios busca arriendo, frente a solo 29% interesado en compra. “Observamos una desaceleración en las búsquedas relacionadas con la compra de vivienda, mientras que el interés en arriendo se mantiene dinámico”, afirmó Lesly Posada, gerente comercial de Fincaraiz, quien además señaló que los usuarios están postergando decisiones ante el entorno incierto.

Confianza y acceso, determinantes del mercado

El deterioro del acceso a vivienda también refleja un cambio en el comportamiento del consumidor. Los compradores ahora priorizan análisis financieros más rigurosos, comparan opciones y buscan condiciones más flexibles, como cuotas bajas y plazos amplios. Este cambio reduce la velocidad de cierre de negocios y limita la recuperación del sector.

A esto se suma la presión sobre la oferta. Los costos de construcción, materiales y licencias continúan al alza, lo que restringe nuevos proyectos y afecta especialmente a la Vivienda de Interés Social, donde las ventas han caído hasta -73,1%. En consecuencia, el mercado de arriendo se consolida como alternativa principal para los hogares, en medio de menores ingresos reales y alta inflación reciente.

Desde la perspectiva del sector, el próximo gobierno deberá actuar sobre tres frentes. Primero, mejorar las condiciones de financiación para reactivar el crédito; segundo, recuperar la confianza mediante reglas claras y continuidad en subsidios; y tercero, garantizar acceso real con una oferta ajustada al poder adquisitivo. “La recuperación del sector dependerá de la capacidad de generar un trabajo articulado entre el Estado, la banca y los desarrolladores privados”, concluyó Posada.

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